Tres comportamientos de un perro malcriado

Tres comportamientos de un perro malcriado

Perro pedigüeño

Hay personas que les molesta que el animal de compañía ronde la mesa. Si no quieren que esto suceda, nadie debe darle un bocado distinto a su comida.

 

“Esta siempre debe estar en el mismo lugar. Lo único que se le da a parte son golosinas para ellos, generalmente para premiarle un buen comportamiento y reforzar esa idea”, agrega la experta. Y ojalá que se le dé en el mismo lugar donde normalmente come.

En esto hay que insistirles a los niños, quienes sin querer pueden alterar las normas.

 

Otro punto que hay que definir y tomar en serio es si el perro puede o no dormir en las camas o subirse a los sofás.
Según Alaguna, “una vez que lo permitas, el perro va a querer repetir. Él no entiende que un día tú quieres arruncharte con él y al otro no. Hay que ser consistentes en eso”. Por eso insiste en la repetición y constancia de las reglas.

 

 

Desde que el animal llega a la casa, hay que ubicarle su sitio para dormir y comer y no estar cambiándoselo.

 

“No se puede hacer eso de que pase el día durmiendo en el sofá y luego mandarlo a su cama. O una noche sí dormir con él y a la otra no. O cuando estoy triste y él me acompañe. Así no va a entender las normas”, insiste Alaguna.
Y aclara que eso se puede ver tierno y rico cuando son cachorros, pero no cuando son perros grandes de 30 kilos de peso.

 

Lo mismo sucede cuando se le enseña que cuando salen a pasear no puede salir corriendo sino ir tranquilo al rito de su tenedor, no al que él quiera.

 

Así se evitan problemas de convivencia.

 

Vía: El Tiempo