Sin Identidad Política

Sin Identidad Política

Por: Adolfo Pastrana Pastrana

La identidad política es una forma de identidad social que marca la pertenencia a ciertos grupos que tengan en común una lucha por alguna forma de poder. Esta puede incluir una identificación con un partido político, pero también se aplica a las tomas de posición relativas a cuestiones políticas específicas, a las posiciones en relación con el nacionalismo, a las relaciones interétnicas o a los ejes ideológicos más abstractos. Las identidades políticas se desarrollan en las personas y cambian con el tiempo.

Es decir que la identidad política tiene que ver no solo con la militancia en un partido o grupo político en especial, sino que además lleva una connotación filosófica mediante el cual las personas se identifican y toman la sabia decisión de elegir, esto es lo ideal en una sociedad civilizada e independiente.

En la mitad del siglo XIX comenzaron a estructurarse los partidos políticos tradicionales de Colombia. Primero fue el Liberal en 1848 y cuyo programa fue redactado por José Ezequiel Rojas. El año siguiente, 1849, Mariano Ospina Rodríguez y José Eusebio Caro, redactaron el programa correspondiente al Conservador. A partir de ese momento los colombianos nos dividimos en dos grandes vertientes ideológicas aunque ya había una tradición histórica que había postulado que los orígenes de los partidos Liberal y Conservador se remontan a la herencia de las querellas que existieron entre los seguidores de Bolívar y Santander.

A través de estos 200 años de república, el país siempre ha mantenido a sus habitantes divididos en corrientes, recuerdo en mi infancia como mis abuelos se peleaban por un trapo azul, y un trapo rojo, había en ese entones una identidad de los colombianos hacia una filosofía política, fue tanto el fanatismo en este país que a mediados del XX se dio el fenómeno del Bandolerismo que nace como consecuencia de La Violencia partidista iniciada a fines del periodo conocido como la República Liberal y terminó a mediados de los años 60 durante el Frente Nacional.

Los Bandoleros eran campesinos incluso en gran cantidad analfabetas que procedían de varios pueblos víctimas de La Violencia, se conformaban por cuadrillas de grupos como guerrilla y su objetivo era el asalto a fincas de grandes hacendados con el fin de repartirse el botín entre ellos y a veces entre los campesinos pobres, cobro de extorsiones a dichos hacendados y asaltar las fincas, saquearlas y robar las cosechas y otros pertrechos que había en las mismas.

Dichos bandoleros si bien no seguían ninguna ideología ya que su objetivo era solo causar caos y enormes bajas a la fuerza pública. Los bandoleros, también llamados «chusmeros» por su origen popular (chusma), eran campesinos quienes al principio tenían filiación liberal o conservadora pero que al ser víctimas de La Violencia deciden tomar armas más en cuestión de autodefensa. Otros bandoleros eran ex-policías que tenían el mismo fin y otros eran ex-soldados, sin embargo, estos últimos se adhieren a las fuerzas paramilitares como lo eran los Chulavitas o los Pájaros. La gran mayoría de los bandoleros eran guerrilleros; algunos desmovilizados por la amnistía del presidente Gustavo Rojas Pinilla.

Después de ese recorrido histórico de nuestro país continuamos con un país dividido políticamente en dos bandos hasta al inicio de los años 90’s pues la nueva constitución que nos convirtió en estado más moderno e hizo que el avispero político se desbaratara, naciendo una serie de partidos, representados por personajes con trayectoria o reconocimiento nacional los lideraron, Luis Carlos Galán, creo el Nuevo Liberalismo, Álvaro Gómez Hurtado, crea el Movimiento de Salvación Nacional, el fruto del proceso de paz con el M-19 trajo el partido AD-M19, fue una época interesante dentro de la historia política de nuestro país.

Hasta ese momento nuestros abuelos iban a las urnas motivados por un pastel, una camiseta y una botella de ron blanco (tornillo). Pero llegó un amigo inesperado a la fiesta llamado narcotráfico, estos personajes que estaban en la sombra quisieron tomarse el poder, y que mejor forma que a través de los diferentes cargos de elección popular aquí se inició la danza de los millones y pasamos a la era de la plancha de zinc, la bolsa de cemento y el volcó de arena o de balasto, esta nueva clase política salió voraz e insaciable con el dinero y de nuevo llego un nuevo invitado a la contienda política este invitado de lujo que cambio por completo las costumbres electorales en este país.

El invitado de lujo al que me refiero viene del producto de la corrupción, su cara es muy conocida entre los colombianos es nada más ni nada menos que el Billete de $50.mil, que tiene la imagen de Jorge Isaac y a Gabriel García Márquez; pues con todo el respeto estos dos señores son los que en verdad mandan en las contiendas electorales; a falta de liderazgo político, observamos vallas muy curiosas que dicen “yo voto por que diga Uribe” “yo voto por el que diga Petro”, y hasta vi una bien curiosa que decía “yo voto por el que diga poncho Zuleta”.

Hoy los partidos políticos no tienen ninguna importancia, ahora eres de izquierda o eres de derecha, sigues a Uribe o sigues a Petro, quienes están detrás de ellos no importa pues son ellos dos únicos líderes que hay en el país, con un país polarizado a punto de colapsar se puede afirmar sin temor que estamos en un país sin identidad Política.