Siguiendo al campeón 11ª parte

Siguiendo al campeón 11ª parte

Nuestra agenda en estos viajes siempre consistía en estar al lado de la noticia y en este caso la noticia era nuestro campeón Happy Lora, por eso, después de recibir una atención estupenda de Eugenio pineda preparándonos un suculento desayuno americano con huevos y jamón, jugo de naranja, tostadas, mantequilla y mermelada, salíamos en el lujoso Pontiac a visitar almacenes y a comprar lociones a solicitud de Mike, visitábamos las fábricas de ropa exclusiva para los artistas en la vía a Orlando, donde se vestían Julio Iglesias y las grandes vedettes de ese entonces.

La rutina por las tardes consistía en ir a las prácticas del campeón Happy Lora quien todavía estaba bajo las órdenes de Amílcar Brussa y era sometido a un riguroso entrenamiento ya que en su permanencia en su natal Montería se pasó de peso y tenía que hacer mucho velillo y footing para alcanzar su categoría, lo que molestaba mucho a Brussa.

Es que en nuestra tierra si usted entrevista a un familiar de cualquier deportista lo primero que dice es “ SALUDOS MIJO Y TE FELICITO POR EL TRIUNFO Y AQUÍ TE ESPERAMOS CON UN SANCOCHO TRIFÁSICO Y UNA VIUDA DE CARNE SALADA CON COSTILLA DE PUERCO”, eso es una barbaridad, y Lora en el festejo del triunfo fue lo que más comió y por eso el argentino entrenador le sacó la leche como dicen los cachacos, lo que ocasionó que llegara un poco débil a la pelea ante el formidable Wilfredo Vásquez.

El problema del deportista costeño es la falta de voluntad y disciplina después que logran el objetivo. Happy pudo hacer más defensas de las que realizó pero era muy goloso, comía demasiado y eso le ocasionaba en todas sus defensas problemas con su peso natural ( gallo).

Fueron tantas las ganas de comer de Happy, que Brussa que estuvo en Montería participando de los festejos viajó de regreso molesto a Miami porque Lora no quiso, hasta tanto no cumpliera con los agasajos que le tenían preparado, Luquitas Gnecco y su compadre Jorge Oñate.

Bueno, los días que antecedieron al gran combate fueron plagados de comentarios por parte de los especialistas, unos ponderaban la fuerza y resistencia de Vásquez otros el boxeo estilista del campeón pero en conclusión decían que la pelea sería difícil para Happy, criticaban a los Zabala por enviar a la guerra en su primera defensa a Lora ante un contendor tan peligroso como Vásquez, y en realidad así resultó.

La hora de la pelea había llegado, todo estaba listo, las transmisiones para Colombia tenían todo preparado en el ringside del Convention Center de Miami, escenario de mayor capacidad que el Tamiami Park, encontramos cordobeses eufóricos seguros de que Lora retendría el título, entre ellos el ex gobernador Camilo Jiménez Villalba (QEPD), Jairo Espinoza,Hernán Gómez y muchos paisanos que nos acompañaron a sufrir la tensión de un combate que por poco le cuesta el título a Miguel Lora en su primera defensa.

En una velada de campeonato mundial de boxeo se reúne lo más granado de este deporte en el mundo, fue allí donde pudimos conocer a Dong King, el extrovertido promotor y concertador estadounidense, pensábamos que era imposible estar cerca a él pero no fue así se trata de una persona sencilla a quien entrevistamos sin ningún problema sirviendo de intérprete Eugenio Pineda y hasta saludos envió a los monterianos, emitiendo un gran concepto de las cualidades boxísticas del campeón mundial Happy Lora.

Nuestra mesa de transmisión la compartimos con Robinson Suárez, Eugenio Pineda, Freddy Aicardi y Mike Mosquera a quien adoptamos desde el inicio del viaje, por el abandono del que fue objeto por parte del sujeto “colado” de quien les hablé al comienzo y que nunca le dio los viáticos prometidos. Pero como Dios no deja abandonados a sus hijos a Mike no le faltó nada, antes le sobró para comprar y traer de regreso, sus tres pares de zapatos de charol americanos, sus pañuelos perfumados y cinco frascos de lociones francesas de las marcas más reconocidas, a esto le sumamos tres botellas de champaña Viuda de Clicot que regalaron en el avión de regreso, las cuales sirvieron para celebrar en Montería con sus compadres Lao de la Ossa e Isidoro Jaraba (QEPD).