Muerte segura

Muerte segura

Verdaderas trampas mortales se han convertido las parrillas de desagüe que están al finalizar las calles en algunos sectores del centro de Montería. Como bien se sabe el objeto es  canalizar las aguas lluvias a los canales recolectores; pero estas parrillas se han convertido en un negocio de indigentes, quienes se las roban para venderlas por chatarra, dejando así estos recolectores como trincheras de la muerte para peatones, motociclistas, y ciclistas que transitan a diario.

Peor aún, en épocas de lluvia  las calles se rebosan y no se puede ver el hueco, así como también en horas de la noche estos agujeros son invisibles para los transeúntes. Estas trampas se encuentran  ubicadas en las calles 33, 39, 40 con circunvalar, y otra más ubicada en la calle 21 con la carrera 7a sin ningún tipo de señalización.

Todo este peligro se encuentra a la vista de los entes municipales, y sin embargo no hay ningún plan de reposición de las rejillas, definitivamente aquí no importa para nada la seguridad de los ciudadanos, o ¿será que están esperando que  suceda una tragedia como generalmente pasa? Luego sí a correr a instalarlas y buscar chivos expiatorios.

Un ejemplo claro  de  la desidia por parte del municipio, es la trampa mortal que está localizada en todo el centro de Montería, específicamente, en la calle 21 con la carrera 7. Este sigue siendo el más eminente camino a la muerte de cualquier persona que transite en su vehículo, llámese moto, carro o bicicleta. Este peligro latente se encuentra desde hace varios meses ahí, justo cuando  habitantes de calle se robaron las rejillas que protegen la cuneta que atraviesa la arteria vial.

Lo peor es que el hueco no tiene ningún tipo de señalización de advertencia para prevención de los conductores sobre el riesgo que este hoyo representa.

Se conoce que ya se han presentado accidentes en los cuales personas que transitan por estos sectores se han encontrado con estos huecos, ocasionando fracturas  de sus miembros, e incluso han interpuesto acciones judiciales en contra de la empresa  de servicios (Proactiva) pero, al parecer, a esta empresa no le han logrado que se responsabilice por el pago de indemnizaciones por este perjuicio.

Se le hace un llamado a los  líderes comunales y ediles, con el fin de que cuando se presente una anomalía de este tipo, corran y lleguen a la empresa a exigir que coloquen estas rejillas, por cuanto no solamente es tener el título de veedores, sino que también recuerden que fueron elegidos por la comunidad para que velen por el bienestar de su sector.