Habitantes del barrio Nariño ya no creen en una promesa más

Habitantes del barrio Nariño ya no creen en una promesa más

Los vecinos del parque central del barrio Nariño de esta ciudad están indignados y no saben qué hacer con la venta de marihuana y otras sustancias que están perjudicando a todas las familias que habitan el sector. Según manifiesta una vecina, a toda hora llegan jóvenes de otras partes a consumir droga ya que también los jíbaros la están vendiendo a diestra y siniestra.

“Llamamos a la policía y los agentes no llegan a capturarlos o por lo menos a espantarlos, ya no nos atrevemos a llevar a nuestros niños al parque a que se diviertan por miedo a estos delincuentes,” manifestó un habitante del sector.

Por otro lado ya se volvió común la proliferación de indigentes que a toda hora rondan por el parque destruyéndolo y haciendo las necesidades fisiológicas a plena luz del día, manteniéndolo con los malos olores y sus heces regadas por todo el parque. En ocasiones estos habitantes de calle han agredido a vecinos que los regañan por ensuciarse y orinarse en el parque, ellos le piden a las autoridades que hagan presencia y desalojen el parque, ya que al frente hay una iglesia católica donde llegan personas de bien en sus vehículos y muchas veces cuando salen de misa se encuentran que a sus vehículos les han robado los espejos y en muchas ocasiones los rayan dañándole la pintura.

Es el colmo de la desfachatez cómo se encuentra este parque que se supone es para la diversión de los padres de familia y sus hijos, y está en condiciones paupérrimas por la falta de mantenimiento tanto de la Junta de Acción Comunal y más aún la falta de presencia del estado en este caso de la administración del actual alcalde Marcos Daniel Pineda que en sus dos administraciones no le ha invertido un peso, aduciendo que no hay plata, mas sin embargo se ve la inversión en remodelación de parques que ya estaban hechos igual que el parque de Nariño.

Por otro lado, el Parque de Nariño en ocasiones se llena de bolsas de basuras que muchos habitantes que viven cerca depositan en las esquinas y estas se pudren por la descomposición de alimentos y se le agrega que los animales como perros y carroñeros rompen estas bolsas dejando un reguero de desechos. Otro problema que tienen los habitantes del barrio Nariño es la inseguridad en las diferentes calles, sobretodo en la parte de la llamada “Zona”, donde todavía persiste la venta de sustancias alucinógenas pese a que esta parte fue intervenida por la policía, se produjo en las ollas que existían una extinción de dominio y se mantuvo bajo vigilancia policial por mucho tiempo, pero en este momento se ven jíbaros vendiendo alucinógenos. Pero algunos malandros aprovechan su “traba” para cometer raponazos y atracos a cualquier hora del día sin que la policía metropolitana se de por enterada.

Aún no se explican los viejos moradores del barrio el por qué ni esta administración y mucho menos las anteriores han podido terminar de arreglar o pavimentar algunos mochos de calles que en épocas de verano e invierno lo que hacen es perjudicar la salud de niños y abuelitos, primero, por el tierrero que levantan los vehículos cuando cruzan a toda velocidad y segundo en épocas de invierno es por el barro y el estancamiento de aguas que con el pasar del tiempo se pudre trayendo consigo enfermedades en la piel y respiratorias.

Todas estas anomalías se han puesto en conocimiento durante varios años a todos los alcaldes que han asumido el cargo durante casi 20 años, a través de por ejemplo, derechos de petición por obras de infraestructura que se quedaron sin terminar, quejas por el mal estado de las vías, también en ocasiones por el rebosamiento de los manjoles que emanan de estas aguas servidas durante hasta 5 días por las calles que están pavimentadas dejando el mal olor impregnado en la ropa que exponen al sol después de lavarlas en las residencias aledañas.

“Señor Alcalde le pedimos a usted que cumpla por lo menos lo que nos prometió en su primera administración cuando llegó a nuestro barrio a que le diéramos el voto y de este barrio señor Alcalde consiguió muchos votos y que lástima que hoy nos tenga desprotegidos, no es posible, lo que vemos es que sí invirtió en algunas calles pavimentándolas pero pertenecen a otro barrio que está pegadito al barrio Nariño aún no sabemos por qué” manifestó otro habitante del sector.