Desplazados sin futuro

Desplazados sin futuro

Desde el año 1958 se puede decir que las comunidades asentadas en el cerro de la ciudad de Montería, que en su momento fue el pulmón de nuestra querida capital, pero desde ese instante en que algunas personas encontraron en estos terrenos la posibilidad de anclar sus familias y buscar una mejor suerte para su supervivencia, abrieron trochas y construyeron viviendas sin tener en cuenta, por un lado el daño tan grande que se les venía en un futuro cercano y por otro lado un verdadero tormento por la inestabilidad de los terrenos que hasta el momento ha cobrado víctimas fatales.

Los primeros pobladores fueron personas de bajos recursos económicos, se podría decir que pertenecían a la pobreza absoluta, posteriormente a raíz del conflicto armado en Colombia que dio origen al desplazamiento masivo de familias enteras, campesinos desarraigados de sus tierras y que quedaron en un limbo sin regreso, fueron llegando de diferentes partes del país a este sitio solamente con un morral sucio lleno de pocas pertenencias, pero con muchas tragedias y desaliento en sus espaldas.

Pese a que el Gobierno Nacional y Municipal a través de los programas implementados para el mejoramiento de la calidad de vida de estas personas y que muchas de ellas han sido reubicadas, todavía existen familias a las que no les ha llegado la reubicación teniendo hasta 17 años de estar viviendo en condiciones de miseria y hoy en día se preguntan el por qué ¿a unos sí y a otros no?

También han llegado ayudas desde hace tiempo para programas sociales por parte de entidades sin ánimo de lucro, como la ONG Acción Contra el Hambre, otras organizaciones de mujeres emprendedoras lograron hacer pequeños negocios para la supervivencia y a los infantes se les llevó ayuda y brigadas encaminadas a la desnutrición.

Encontramos en nuestro recorrido familias que solo se comen una y a veces dos comidas en el día, madres cabeza de hogar con tres niños pequeños, que muchas veces los dejan con vecinos para poder ganarse ocho mil pesos diarios lavando ropa y en algunos casos mendigando y a expensas de personas de buena voluntad que le regalen una moneda.

Las viviendas son cambuches elaborados con láminas de zinc recicladas, cartón y plástico que cada vez que llueve se les caen y corriendo el riesgo que se desplomen y los sepulten. Otro terrible problema es el agua potable, no existe acueducto ni redes de distribución de agua y tienen que bajar a comprar las pimpinas de agua y luego subirlas al hombro hasta 20 veces para llenar las pequeñas albercas que han hecho de manera artesanal.

Por otro lado los desplazados que habitan en el cerro tienen doble problema, el desplazamiento obligado los tiene viviendo en el lugar equivocado y sufren los rigores de la ciudad, sin saber costumbres y modo de vida de los citadinos, por ejemplo la misma miseria y el desempleo los conduce a un abismo con sus hijos, algunos son presa fácil de los narcotraficantes y grupos al margen de la ley que los insertan en sus filas para delinquir y en el caso de las niñas desde los 13 años se involucran en el mercado de trata de blancas ofreciendo sus cuerpos al mejor postor y de esta manera no pueden encontrar un futuro para el mejoramiento de sus vidas y las de su familia.
Todo esto es un submundo generado por un Estado sin la más mínima idea de lo que es la igualdad social, que nunca ha aplicado el derecho por constitución de proteger y salvaguardar a la población.

En Colombia existen leyes que protegen a la población víctima del desplazamiento con algunos incentivos, como indemnizaciones y programas de vivienda, pero de los casi seis millones de desplazados, solo están recibiendo estos beneficios según estudios realizados por ONGs un mínimo porcentaje y a esto se le suma la corrupción que existe en los entes encargados en cuanto a los censos, que registran personas que nunca han sido desplazadas y están incluidas en este régimen recibiendo los beneficios que otorga la ley, y dejando a la deriva a los verdaderos desplazados que se mueren de hambre y deambulan por las ciudades.

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A continuación le mostraremos cuánto está pagando el Gobierno Nacional por casos de afectación de desplazamiento:

¿A quién y cuánto se entrega?

La indemnización administrativa se entrega a las víctimas de los siguientes hechos:
Homicidio: 40 SMLMV, divididos entre los familiares de la víctima que murió, dependiendo de su estado civil en el momento de la muerte.

Desaparición forzada: 40 SMLMV, divididos entre los familiares de la víctima desaparecida, dependiendo de su estado civil en el momento de la desaparición.

Secuestro: 40 SMLMV, que se entregan directamente a quien haya sido liberado, no a los familiares.

Lesiones personales que generaron incapacidad permanente o discapacidad: Hasta 40 SMLMV, según la Resolución 0848 de 2014, se entrega directamente a la víctima que sufrió la lesión.

Lesiones personales que generaron incapacidad: Hasta 30 SMLMV, según la Resolución 0848 de 2014, se entrega directamente a la víctima que sufrió la lesión.

Reclutamiento ilícito de niños, niñas y adolescentes: 30 SMLMV, se entregan directamente a quien sufrió el hecho.

Delitos contra la libertad e integridad sexual, incluidos niños, niñas y adolescentes nacidos como consecuencia de una violación sexual en el marco del conflicto armado: 30 SMLMV, se entregan directamente a quien sufrió el hecho.

Tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes: Hasta 30 SMLMV, se entregan directamente a quién sufrió el hecho.

Desplazamiento forzado: La indemnización se distribuirá por partes iguales entre los miembros del grupo familiar víctima del desplazamiento forzado incluidos en el Registro Único de Víctimas. En virtud de la Sentencia SU-254 de 2013, habrá núcleos familiares que recibirán 27 SMLMV y otros que recibirán 17 SMLMV.

● Si una misma persona es víctima de más de un hecho victimizante, tendrá derecho a que la indemnización administrativa se acumule hasta por un monto de 40 SMLMV.
● En caso de que una persona pueda solicitar indemnización por varias víctimas de homicidio o desaparición forzada, tendrá derecho a la indemnización administrativa por cada una de ellas.
● La indemnización administrativa para niñas, niños y adolescentes víctimas deberá efectuarse a través de la constitución de un encargo fiduciario. Una vez el destinatario de la indemnización cumpla la mayoría de edad, podrá disponer integralmente de su indemnización.

¿Cuánto tiempo pasará para recibir la indemnización?

Depende del número de personas u hogares que se encuentren dentro de los criterios de priorización (Resolución 090 de 2015 y Decreto 1377 de 2014). Dado que la Unidad para las Víctimas cuenta con un presupuesto anual que le permite indemnizar a un número determinado de víctimas del conflicto, se indemnizarán tantas víctimas como el presupuesto lo permita, pero si los recursos no alcanzan se indemnizarán al año siguiente y así sucesivamente, durante la vigencia de la Ley.

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