Montería, areneros y la historia

Montería, areneros y la historia

Un buen gobernante debe conocer profundamente la historia del territorio que le ha sido encomendado por virtud de la confianza que han depositado en él sus conciudadanos, debe conocer las tradiciones de sus gentes, su cultura y los oficios que les han ayudado a construir ese pedazo de patria, en donde han dejado surcos de dolor y sangre.

Es por eso pertinente recordar que desde hace más de una centuria los areneros de CÓRDOBA, representan una hermandad de dos gemelos idénticos, salidos de un mismo vientre allá en el nudo del PARAMILLO, que jóvenes aún se extienden con sus sinuosos recorridos por toda la geografía cordobesa y sólo se diferencian por sus sonoros nombres: SINÚ Y SAN JORGE.

Es en ellos donde un grupo de ciudadanos le dieron vida a una profesión que por más de 100 años ha movido la CONSTRUCCIÓN y el desarrollo de MONTERÍA Y MONTELÍBANO, signada por una historia coincidente, infortunadamente muy poco estudiada y menos analizada, de dos regiones que hasta la forma de las riberas tienen similares cuando los dos ríos gemelos se acercan a las grandes ciudades que surcan.

Similar también es el origen y el destino de sus trabajadores, hijos de campesinos, mestizos, mulatos, indígenas, negros, que fortalecen sus pulmones bajando a más de tres metros de profundidad para sacar la arena, materia prima para la construcción, pero convirtiéndose también en esas dragas humanas que han logrado el equilibrio para que nuestros ríos hermanos no se sedimenten y se mantenga en ellos la navegación con la fluidez necesaria para continuar garantizando la comunicación entre nuestros pueblos ancestrales.

Esta historia ignorada o menospreciada es la que parece sustentar la terquedad de un ALCALDE INDOLENTE y de unos AMIGOTES que parapetados en la autoridad de MARCOS DANIEL PINEDA, que incluso son los voceros no oficiales, que todo el mundo sabe que se lucran ahora, de la actividad casi centenaria y heredada, pero al fin al cabo marginal que realizan estas gentes, a quienes históricamente los ha marcado el destino de la violencia, el desalojo, el despojo y el desplazamiento y a cuyos hijos y nietos, nuestro sistema ha negado la oportunidad de estudiar y prepararse para cambiar la historia de sus familias, pero que poniendo en riesgo su salud cada día han podido subsistir a través de los años.

MARCOS DANIEL tiene que dejar la frivolidad a un lado y sensibilizarse y no hacer la POLÍTICA DE TIERRA ARRASADA o mejor RIBERA ARRASADA y no mandar a la miseria y a aguantar hambre a quienes ahora quiere reemplazar con dragas y equipos de sus amigotes, en una nueva clase de despojo que cerraría su ciclo histórico.
Hasta cuándo tanta arrogancia y continuismo, esta es la OTRA MONTERÍA y merece respeto.