La televisión cambió, ¿sabe qué significa eso para sus hijos?

La televisión cambió, ¿sabe qué significa eso para sus hijos?

la enorme cantidad de tiempo dedicada a esta actividad tiene que ver no solo con la mayor oferta de programas, sino con la facilidad de acceder a ellos a cualquier hora y en diversidad de dispositivos móviles, como tabletas y celulares.

 

 

También tiene que ver con la aparición de Youtube, y de plataformas que permiten controlar la hora de ver el contenido deseado como Netflix y Spotify. Ya nadie debe esperar para ver lo que desea.

 

 

Esto triplica las posibilidades de quedar enganchado con los programas favoritos a cualquier hora y en cualquier situación, pues hasta en un paseo familiar, a la hora del almuerzo o en el avión se ve a los niños absortos en una pantalla mientras sus padres, a veces fascinados más de la cuenta por este auxilio, le delegan a la ‘caja mágica’ la misión de entretener y calmar a los pequeños.

 

 

Ya vemos, advierten los expertos, a bebés menores de 3 años de edad que presentan signos de adicción a las tabletas, manifestada por una especie de “síndrome de abstinencia” que se expresa con rabietas.

 

 

“Los últimos estudios han demostrado que la hiperconexión nos vuelve más irritables, impulsivos, olvidadizos y aislados”, dice la psicóloga Annie de Acevedo en su libro ‘El secreto de los buenos padres’.

 

 

Allí también advierte la experta: “La exageración y el abuso de la tecnología nos interrumpen los procesos de socialización, de sueño, de reflexión y de estimulación de la creatividad. Los estudios científicos son contundentes: cuanta más tecnología usa un niño, menor creatividad, capacidad de reflexión y socialización”.

 

 

La televisión tradicional (con franjas, parrillas de programación y horarios fijos) está en vía de extinción, tiende a desaparecer.

 

 

La programación que los niños siguen ya ni siquiera pasa por el filtro y la validación de unos canales de televisión o de una programadora, como antes, sino que ellos arman su propia parrilla de entretenimiento a través de videos de Youtube.

 

 

Inevitable mencionar el fenómeno de los Youtubers, celebridades desconocidas para muchos adultos, jóvenes que desde su casa cuelgan sus videos en Youtube para que sus seguidores, en especial niños y adolescentes, puedan seguirlos.

 

 

 

Lo que ofrecen los Youtubers, a diferencia de otro tipo de celebridades lejanas de la televisión y el cine, es la sensación de cercanía, de conexión y sinceridad.

 

 

Los Youtubers, hablan en el lenguaje más fresco, sobre su vida cotidiana, sobre los retos del colegio, sobre el bullying, sobre su relación muchas veces conflictiva con los padres, sobre sus inquietudes sexuales, y comparten con los niños preocupaciones generacionales como el cuidado de los animales y la preservación del medio ambiente.

 

 

Esta forma de relacionarse con este tipo de contenidos, por episodios y por entregas, tiene un poder casi adictivo entre los Millennials (nacidos entre 1981 y 1995), jóvenes que disponen de un mundo de intereses en la red que los padres ni siquiera sospechan.

 

 

La forma en que los youtubers han hecho colapsar las más recientes ferias del libro en Bogotá, Madrid o Buenos Aires no revela necesariamente que los niños de hoy lean mucho más, sino que desean a como dé lugar las piezas de ‘Merchandising’ que ofrecen sus ídolos youtubers. El libro, entre ellas.

 

 

La forma de ver TV ya ni siquiera pasa por los canales oficiales que legitiman contenidos, resulta apabullante para padres acostumbrados a creer famosos a los que la Tv dice que son famosos. Ahora es la televisión la que se adapta al usuario y no el usuario en que se adapta a esta, como lo ratifica Juan Andrés Lozano, director de ventas publicitarias de canales como Warner, Space y TNT, cuando dice que el televidente de hoy busca “experiencias”.

 

Vía: El País