La salud mental en Colombia, un reto para el Estado

La salud mental en Colombia, un reto para el Estado

La salud mental se define como un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.

La dimensión positiva de la salud mental se destaca en la definición de salud que figura en la Constitución de la OMS: «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades».

Teniendo en cuenta el concepto de salud mental, nos vemos enfrentados a depresión, adicciones, ansiedad, esquizofrenia, en Colombia  uno de cada de diez colombianos, ha sufrido sufrirá algún tipo de trastornos en salud mental, esto lo manifiesta la Asociación colombiana de Psiquiatria.

También la Organización Mundial de la Salud manifiesta que la mitad  de esos problemas comienza antes de los 14 años y en la mayoría de los casos ni se detectan ni se tratan esto lo que hace es agravar la situación.

Una encuesta realizada a nivel nacional encontró que el 44 por ciento de los niños entre 7 y 11 años tienen al menos  uno de los signos presuntivos de trastornos mentales y uno de los mas comunes es el déficit de atención y la ansiedad de separación.

En Colombia todavía no se ha podido regular o poner en cintura algunas EPS que aunque deben tratar problemas de salud mental sin restricciones no están cumpliendo los tratamientos para esta patología. En nuestro país una de cada 10 personas adultas y el 12 por ciento de los adolescentes presentan algún problema de orden mental.

El ministerio de salud ubica esta situación como un asunto grave de salud pública, pues a la hora de abordarse las falencias del sistema quedan al desnudo. De hecho, según la ENSM, solo una de cada 10 personas que necesitarían intervención la reciben, con el agravante de que apenas una de cada tres de las que la solicita la recibe de manera integral.

Aunque Iván Darío González, viceministro de Salud, acotó que para aterrizar estos preceptos se requiere mucho trabajo, adelantó algunas líneas de acción que le generan optimismo, como la ampliación de la red de atención especializada en salud mental y la edificación de centros dedicados a esa tarea en departamentos que hoy carecen de uno.

Por otra parte, el viceministro aseguró que la financiación de esta se encuentra garantizada con recursos nuevos y la ejecución coordinada de un Conpes en salud mental que no solo incluirá la atención de la enfermedad, sino elementos fundamentales en la promoción y la prevención