¿LA JEP EN MANOS DE LA CORTE?

¿LA JEP EN MANOS DE LA CORTE?

Lo qué pasó el 2 de Mayo en el recinto del SENADO se esperaba, pero también se esperaba algún tipo de reacción del GOBIERNO NACIONAL, que sin embargo se ha caracterizado en esta primera legislatura por no contar con los apoyos necesarios para sus proyectos fundamentales y por tener una relación llena de altibajos con partidos que podíamos llamar afines o por lo menos con más cercanía si no ideológica por lo menos institucional.

Y hablamos de partidos como la “U“ dividido por el tema de la PAZ, a pesar de haberla votado la mayoría aunque sin convicciones en el GOBIERNO SANTOS, pero incentivados, según acusaciones del momento de recibir dádivas, bautizadas como MERMELADA, o sea todo aquello que fue entregado para lograr aprobaciones aunque fuera en contra de sus propias convicciones.

Del partido CAMBIO RADICAL, dividido por poderes regionales y económicos que inclusive ha visto cuestionada y desdibujada la autoridad de su jefe natural GERMÁN VARGAS LLERAS, y del PARTIDO LIBERAL que ha mantenido una mayor coherencia en el proceso parlamentario.

Esto indudablemente se constituye en una seria derrota para el PARTIDO DE GOBIERNO, EL CENTRO DEMOCRÁTICO, que no ha podido encontrar el rumbo para lograr una coalición estable, segura, que permita sacar adelante su programa de Gobierno.

Pero también hay que mirar otro contexto y es lo que parece un divorcio entre las directivas del mismo Centro Democrático con el eje principal del Gobierno nacional, que se refleja en ministros cuestionados por la misma bancada de gobierno, lo que ha abierto fracturas claras que es necesario reparar para replantear un nuevo rumbo y una nueva estrategia, de lo contrario esta Agenda Legislativa terminará en discusiones estériles y una pérdida de tiempo y además frustraciones para unos electores que se prepararon durante ocho años del gobierno de SANTOS para que su colectividad asumiera el poder, sin dudas ni titubeos.

Hoy quedan muchas dudas por resolver sobre el futuro de la coalición de Gobierno y su falta de gobernabilidad con una coalición sólida y un PRESIDENTE que a ratos aparece errático y perdido.

Sólo falta esperar la decisión de la CORTE CONSTITUCIONAL, y no hay que ser adivino para saber que allí en ese escenario también perderá el Gobierno nacional.