La Dedocracia Participativa

La Dedocracia Participativa

Por: Pastrana Pastrana

La democracia es una forma de gobierno del Estado donde el poder es ejercido por el pueblo, mediante mecanismos legítimos de participación en la toma de decisiones políticas; De acuerdo con nuestra Constitución Política de 1991, Colombia es un Estado Social de Derecho, porque las políticas en este país deben fundamentarse en la protección de la dignidad humana y los derechos fundamentales.

Cuando uno lee detenidamente este concepto acerca de lo que es la democracia y nos encontramos con que el poder es ejercido por el pueblo, me pregunto entonces porque estamos tan mal?, es decir cada vez es más difícil que alguien del pueblo o que no haga parte de las familias que han gobernado siempre llegue a ser elegido para los altos cargos de elección popular como concejales, diputados, alcaldes y gobernador; más aún cuando encontramos conceptos sobre lo que es ser un pueblo soberano, y que se denomina así aquel país o nación que cuenta con un gobierno independiente y que, en virtud de esto, tiene plena potestad para ejercer la autoridad suprema dentro de su territorio, entonces al detenernos y contextualizar estos conceptos con la realidad colombiana de la cual nos ufanamos al decir que somos una nación libre y soberana nos damos cuenta que la realidad es otra..

Que maravilloso sería para nuestro país, que esos conceptos acerca de Democracia y Estado Social de Derecho, se cumplieran y que en verdad el pueblo fuera soberano, pues el abandono estatal y la desigualdad social no existieran; pues la realidad es que en Colombia no existe democracia, aquí lo que hay es una Dedocracia, y esta se refiere a la sociedad que elige sus gobernantes a dedo, pero no porque el pueblo elija a sus candidatos estos son escogidos por varones electorales que manipulan la conciencia de un pueblo sometido a la pobreza y falta de oportunidades, cada cuatro años, se eligen congreso y Presidente e intercalado en ese periodo se eligen a los Concejales, Diputados, Alcaldes y Gobernadores.

Estamos a menos de 180 días para las elecciones y ya vemos como la gente en las calles, parques y en sus hogares le van apostando por el candidato que diga Marcos Daniel, por el que diga Musa Besaile y Ñoño Elías desde la cárcel o por el que diga Uribe desde el ubérrimo. La pregunta que salta es? No hay un cordobés que se atreva? Dónde están los jóvenes profesionales y preparados intelectual y socialmente para gobernar y administrar que se atrevan a saltar y que digan yo puedo, que digan yo tengo una propuesta viable y sostenible, con una candidatura en donde la danza de los millones provenientes de la corrupción no sea la protagonista.

Que tristeza darnos cuenta que estamos lejos de vivir en una sociedad libre para elegir nuestros gobernantes, pues seguimos amarrados al mayor líder que se mueve en las plazas públicas de Colombia llamado billete de $50 mil, ese es quien hace inclinar la balanza y llena las urnas de votos, y la mayor decepción que sentimos es que hay un pueblo obediente y sumiso y no precisamente a las leyes o a un Dios sino a unos corruptos que marcan el camino y por ahí siguen todos como borregos al corral.

Atrevámonos a caminar solos, a decir sí podemos, cambiemos la historia de Córdoba y Colombia; preservemos los conceptos de Estado Social de Derecho y que “somos una nación libre, pura y soberana”. Ya es momento de tomar nuestras propias decisiones y desde ya vayamos exigiéndoles a los candidatos que orienten sus programas hacia la protección de la dignidad humana, empecemos a caminar solos, dejemos a un lado el bastón que llevamos; démosle grandeza a este departamento que a nivel nacional se le conoce como la cuna de corrupción en Colombia. Decide, quieres vivir en una Democracia o seguir en una Dedocracia Participativa.