LA AMAZONÍA

LA AMAZONÍA

LA AMAZONÍA 

Es indudable que la irresponsabilidad de algunos seres humanos, sin importar su nacionalidad, le está haciendo un inmenso daño a la naturaleza en proporciones incalculables, si miramos como un todo el problema que enfrenta la producción de agua y oxígeno y vemos a la AMAZONÍA como esa gran FÁBRICA MUNDIAL, ese gran pulmón del mundo, que tiene el 70% de las especies vivas, en flora y fauna y cuya biodiversidad además debe ser preservada para la humanidad, sin mezquindades y con un celo que les permita a las futuras generaciones gozar de esta despensa de soluciones para garantizar la vida, la salud y su inmenso aporte a la medicina mundial.

Hoy su soberanía no se puede delimitar por Estados, porque aquí lo que está en juego es la afectación global que produce su acelerado deterioro. Por eso el arrasamiento de cientos de miles de hectáreas de sus bosques y vegetación nativa no es un problema de BRASIL, ni de COLOMBIA, PERÚ O VENEZUELA, no, este es un problema de Latinoamérica, el Caribe y el mundo, porque la AMAZONÍA es mucho más, es una ARTERIA DE VIDA, y por eso hay que buscar que a través de las NACIONES UNIDAS, su destino presente y futuro salga del control de ideologías de extremistas como el PRESIDENTE DESQUICIADO JAIR BOLSONARO DEL BRASIL, un hombre de corte FASCISTA, de ultra derecha que dice día a día cualquiera estupidez para llamar la atención y que además no tiene la más mínima conciencia del altísimo costo que debe pagar la humanidad por la insensatez de sus políticas para extender las fronteras agrícolas y pecuarias y favorecer a los poderosos terratenientes y empresarios brasileños.

Tal parece que esa estúpida visión del mundo es un vínculo común entre las ideologías extremas, pues coincide con MADURO, el vecino loco e incontrolado que tiene a VENEZUELA inviable y cerca de una crisis sin parangón en Latinoamérica, sólo comparable con la que vive la pobre HAITÍ. 

Pero así es la historia, no importa su ideología, parece que fuera un castigo para estas naciones que irresponsablemente eligen gobernantes al son de los ODIOS Y SENTIMIENTOS DEL MOMENTO, pues la candidatura de BOLSONARO se disparó después de un atentado que casi le cuesta la vida.

La AMAZONÍA es de todos y por ende, la crisis que vive ahora, no es un problema local de BRASIL, como quiso dar a entender una polémica parlamentaria del Centro Democrático, que alguna vez dijo que GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ debía estar en el infierno, lo cual no sólo atentó contra nuestra dignidad CARIBE, sino contra toda la identidad latinoamericana donde GARCÍA MÁRQUEZ, el más UNIVERSAL DE LOS COLOMBIANOS, tiene un sitial de honor.

Es responsabilidad de todos defender de los extremistas nuestros recursos naturales, y localmente debemos empezar por el NUDO DEL PARAMILLO, donde nacen nuestros RÍOS y nuestras serranías Ayapel, San Jerónimo y Abibe, donde la COCA, LA DEFORESTACIÓN y la fumigación con GLIFOSATO amenazan con acabar nuestra «AMAZONÍA». 

Es la hora de luchar por nuestra vida, nuestra naturaleza y nuestra identidad… LA HUMANIDAD.