Justicia para Montería: Casos PAE y el periodismo

Justicia para Montería: Casos PAE y el periodismo

Por: Jhon Jairo Armesto

En la prensa del interior del país se ha vuelto paisaje y sección de humor ver todos los días la noticia de corrupción del día de Córdoba y Sucre y salvo que sean un escándalo mediático muy grande, son como ver el chiste del día. Para los cordobeses y colombianos de bien, esto debe ser un llamado de alerta para frenar los abusos de una clase política inepta.

En las últimas semanas he podido realizar una serie de columnas basado en el gran trabajo investigativo local que ha realizado este diario sobre fenómenos de irregularidades y corrupción realizadas en el departamento de Córdoba y en especial contra la infancia y la adolescencia. ¿O es que brindar una pésima alimentación a los niños de cualquier departamento es algo loable? No. Y esto sumado a la pésima administración y a la falsa e hipócrita filantropía de FECODE y sus seccionales departamentales, durante décadas el sistema estatal educativo público escolar y universitario se encuentra en decadencia e indigencia, aunque a pesar de todo exista investigación científica y producción académica hecha “con las uñas”.

Las denuncias realizadas por el Personero municipal de Montería sobre las irregularidades del PAE de los colegios públicos y la respuesta del Secretario Municipal de Educación publicadas por La Piragua han sido fuente para que el Concejo Municipal cite a las autoridades educativas y al respectivo contratista a control político como corresponde, y que de allí se parta para adquirir las pruebas para proceder de manera judicial y disciplinaria, y además resolver de forma inmediata lo inaplazable: los desayunos, refrigerios y almuerzos de las instituciones educativas de la ciudad

Este caso regional es válido como reflexión para el periodismo de todo el país, porque la universalidad de esta profesión, oficio y subgénero literario tiene una responsabilidad mayor como poder social y si se quiere ser disruptivo un poder público. Se vienen tiempos duros para la prensa.

La salida de Daniel Coronell de la revista Semana, la salida del país del corresponsal de guerra de The New York Times, las agresiones y amenazas reiteradas de los simpatizantes del partido FARC en el Congreso de la República y durante la recaptura de alias Jesús Santrich contra los colegas de Caracol Noticias, City TV y Canal Capital. Ah, y casi se me olvida la salida de Claudia Palacios en febrero de City donde tenía su franja de noticias y opinión; y las reiteradas persecuciones judiciales y de bloqueo digital realizadas por La Silla Vacía (diario subsidiado por el “imaginario” George Soros” a través de su Open Society Foundation).

Además que la FLIP ha denunciado compra de medios regionales en varias ciudades para hacer propaganda a sus mandatarios de turno.
Debemos unirnos sociedad y medios para tal vez la resurrección de la “Ley de los Caballos” que desde Palacio y MINTIC acecha la libertad de expresión.

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