Joven en Montelíbano pesa 130 kilos y sufre por su obesidad mórbida

Joven en Montelíbano pesa 130 kilos y sufre por su obesidad mórbida

Juan David Camacho, un menor que desde los 4 años padece del síndrome llamado ‘Síndrome de Prader-Willi’, enfermedad que ha conllevado a que se le desarrolle una obesidad severa que ha ido deteriorando su salud poco a poco hasta el punto de dificultarle su diario vivir. En la actualidad el joven pesa 130 kilos y según los nutricionistas que han atendido el caso su peso va a seguir aumentando si no se le da un tratamiento adecuado, es por esta razón que los padres del niño hacen un llamado a los entes competentes porque no cuentan con los medios para costear los tratamientos y operaciones que su hijo necesita.

Según su padre, en la Fundación Gorditos de Corazón le brindaron el tratamiento al menor, pero debido a la escasez de recursos no pudieron retornar a la ciudad de Medellín donde le realizarían nuevamente los procesos de seguimiento, a raíz de esto, la enfermedad se fue apoderando de Juan David tornándose mas grave, y es que el problema principal del menor es una hormona que se la ha desarrollado internamente en su cuerpo lo que le produce ansiedad y deseo por la comida en grandes cantidades.

Cuenta Miguel Álvarez, padre del menor que el día a día para la familia es muy difícil puesto que la madre debe centrar toda su atención en el niño que debido a su enfermedad se vuelve agresivo si no le dan algo de comer, también aseguró que ha llegado a los extremos de pedir dinero en la calle para saciar el hambre, debido a que en la casa sus padres solo le dan las tres comidas, las cuales deben ser a base de verduras, pero es una dieta que ellos no pueden costear por la falta de recursos.

Los viajes a Medellín y Montería, ciudades donde le hacían el proceso de seguimiento médico a Juan David no se han podido volver a realizar, pues cada vez se les dificulta mas sobrellevar costos de la enfermedad del menor, es por eso que le solicitan al Estado una ayuda para salvar a su hijo de las garras de la obesidad severa en la que esta sumido, pues temen que pueda llegar a complicarse hasta el punto donde no pueda valerse por si solo debido a que sus extremidades cada vez tienen más masa muscular.

Cabe recordar que el síndrome de Prader-Willi es un trastorno genético poco común. Provoca disminución de la fuerza muscular, bajos niveles de hormonas sexuales y una sensación constante de hambre. La parte del cerebro que controla la saciedad o el hambre no funciona como debe ser en las personas con este síndrome. Ellos comen de manera excesiva, causando obesidad.

Según el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano, no existe una cura para el síndrome de Prader-Willi. La hormona de crecimiento, ejercicio y asistencia nutricional puede ayudar a generar masa muscular y controlar el peso. Otros tratamientos pueden incluir hormonas sexuales y terapia conductual. La mayoría de las personas con esta afección necesitará cuidados especiales y supervisión constante durante sus vidas.