Invasores se quejan

En Montería hay cualquier cantidad de barrios en estado crítico, en cuanto a su ordenamiento se refiere. Quizás por iniciar como invasiones, las cuales ya tienen años de permanecer en lugares de alto riesgo, y el mismo gobierno no los ha incluido en el plan de desarrollo Municipal, o de la misma manera ocurre que las administraciones se hacen los de la oreja sorda y no miran hacia esta población vulnerable. Y los recursos destinados para la solución de tales problemas los invierten en otras cosas menos prioritarias , pero que le brindan a los funcionarios otro tipo de satisfacciones.

El gobierno nacional y los entes municipales han tratado de mitigar esta problemática, adjudicándoles viviendas gratis para que vivan en condiciones dignas y tengan un techo donde se desarrollen una vida social sin problemas.

En estos barrios subnormales que están ubicados al frente de Los Recuerdos donde termina Furatena, y en la otra invasión, Nueva Esperanza, se quejan que existen personas inescrupulosas que a pesar de que ya les adjudicaron viviendas por interés social no las habitan y están nuevamente metidas en las mismas casas de tablas y forradas con plástico donde vivían antes de la adjudicación. Manifiestan algunos habitantes que es para no pagar los servicios e inclusive algunos de ellos tienen alquilada la casa asignada.

Hay familias que tienen 14 años de estar en calidad de invasores, y no se explican cómo les dan casas a personas que solamente tienen 2 y 3 años de estar en este sector, los censan y al poco tiempo les dan las residencias. “La verdad es que existe una mala administración y lo que nosotros queremos es que se nos solucionen este problema”, “creo yo que si elaboraron un censo deben adjudicarse las casas a las personas que tienen más tiempo”. Manifestó una habitante de este sector.

Solamente le piden a los que adjudican las casas del gobierno que no se dejen engañar de personas inescrupulosas y mantengan un monitoreo permanente a las personas que ya le entregaron sus casas para que no se sigan presentando estas irregularidades.

Recordemos que estas poblaciones vulnerables se encuentran en un hacinamiento, donde en un solo cuarto lo habitan hasta 6 personas entre padres, hijos y nietos, quienes tienen que soportar el rebosamiento de aguas negras que trae el canal recolector procedente de otros barrios, y de esta manera trae consigo enfermedades respiratorias y en la piel sobre todo en la población infantil.

Por otro lado, las calles que son trochas se encuentran llenas de huecos y barro, el acceso a este barrio es imposible, no tienen cunetas para el cauce de aguas lluvias y servidas, en épocas de lluvias más de 100 familias que componen este suburbio no tienen posibilidad de salir a sus trabajos y sus hijos no pueden llegar a la escuela.

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