Hijos desalmados enfrentados con su madre por vivienda familiar

Hijos desalmados enfrentados con su madre por vivienda familiar

Un caso insólito de desalojo se presentó en la Manzana 213 con lote 6 en el barrio Cantaclaro, ubicado al sur de Montería, hasta donde tuvieron que hacer presencia unidades de la Policía Metropolitana y funcionarios de la casa de Justicia, puesto que una mujer aseguraba estar siendo maltratada por sus dos hijos y el exesposo debido a que ellos reclamaban su vivienda y no iban a permitir que la mujer procediera a realizar una pared en señal de división de la casa.

“Es una lucha constante que yo he tenido con ellos desde hace mucho tiempo, el problema es principalmente con dos de mis hijos y mi exesposo, porque los señores no quieren que yo haga la división en esta casa, y a mi eso me tiene muy preocupada porque he recibido amenazas donde me han dicho que eso no se quedaba así, igualmente mis hijos me insultaron, hasta las intenciones de matarme han tenido, son unos hombres muy agresivos, lo que yo quiero es que dividamos la vivienda y se acabe esta situación de una vez por todas”, expresó la mujer.

La mujer afirma haber trabajado muy duro por muchos años con el fin de comprar la vivienda en el barrio antes mencionado, sector la Unión, y de la noche a la mañana, su exesposo, quien al parecer según afirma la madre tiene problemas, han decidido a la fuerza obligarla a desalojar su propia casa.

“Me fui a trabajar a Bogotá para comprar mi casa y me lleve a dos de mis hijos y ahora cuando vuelvo me encuentro con este problema, que mis otros dos hijos mayores y mi exmarido quieren que desaloje la vivienda y yo eso no lo voy a hacer, solamente quiero tirar la pared para dividir la casa, yo no quiero tener problemas con ellos y buscar que me maten, porque ellos son muy problemáticos, pasan es tomando y no están pendientes de los servicios de la casa por esa razón yo no les voy a dejar la casa que con tanto esfuerzo me conseguí para que ellos hagan lo que les dé la gana, por eso acudo a los entes de control correspondientes para que sean ellos quienes me ayuden a solucionar”.

Ante el papel que desempeñaron las autoridades la satisfacción de la mujer no fue completa el conflicto concluyó ordenando que la casa sea dividida por la mitad, finalmente la propietaria legítima de la vivienda resaltó que en múltiples ocasiones ha recibido agresiones físicas y verbales tanto del exmarido como de sus propios hijos por eso pidió ayuda a la fuerza pública.