Hablemos de cine: «Expertos en crisis»

Hablemos de cine: «Expertos en crisis»

Por: Nelson Castillo

Sandra Bullock es la protagonista de la película «Our brand is crisis», traducida al español con el título de «Expertos en crisis». La película presenta los secretos publicitarios con que la campaña de un candidato de extrema derecha de Bolivia, de apellido Castillo, gana la presidencia de ese país después de salir a flote en las encuestas, donde ocupaba el frío sótano.

La clave del equipo que comanda Jane (Sandra Bullock), al cabo de estudiar la realidad boliviana y la psicología de sus votantes, consiste en poner en primer plano el concepto de crisis: Bolivia está en crisis en todos los aspectos y Castillo es el redentor que sacará al país del pozo de la crisis. Todo girará en torno de esta estrategia.

Alrededor del concepto de la crisis, los miembros del equipo norteamericano contratado construyeron el discurso y las estrategias de la campaña, repuntaron en las encuestas y alcanzaron finalmente la victoria del aspirante Castillo, cuyas probabilidades de ganar en un principio eran remotas.

Pero antes habían remontado en las encuestas a otro de los candidatos, el más fácil de derrotar, para no tener que enfrentar al más fuerte de los contrincantes, que tenía, desde luego, mayores posibilidades de triunfo y encabezaba las encuestas.

El orgullo de Jane la lleva a emplearse a fondo para llevar a la victoria al candidato que la contrató, pero sobre todo para derrotar al asesor de campaña de otro de los candidatos de la contienda, un contrincante que la había derrotado en una elección presidencial inmediatamente anterior efectuada en otro lugar de la tierra, el taimado y odioso Pat Candy, el J J Rendón de la película.

Montado ya en el potro de la presidencia, Castillo vuelve a su cauce, a lo que en realidad es como persona. El defraudado es un joven de bajo estrato social que le hizo campaña y estuvo todo el tiempo muy cerca de él durante los días de la carrera hacia la Presidencia de la República, seducido por su discurso y promesas sociales. Ni siquiera lo atiende cuando llega a visitarlo al Palacio Presidencial. Jane, a diferencia del joven, no se desilusiona: de antemano ya sabía la porquería de gente que era el candidato por el que se empleó a fondo en sus artimañas publicitarias y llevó a la Presidencia de Bolivia para justificar, entre otras cosas, el harto dinero que le pagaron por el contrato, pero sobre todo para ganarle al odioso Pat Candy.

La película es la radiografía de las campañas políticas de nuestros tiempos, basadas en los artificios publicitarios con que un equipo de expertos lleva al triunfo electoral a un candidato presidencial. Por supuesto, para que todo surta efecto es menester contar con el atraso y la ignorancia de unos votantes que se dejan ilusionar con el señuelo de la publicidad, casi siempre generado a partir de la mentira y la ilusión.