¡Excesivo ruido! Invasión del espacio público en la 41

Los residentes de la calle 41 de la ciudad de Montería han manifestado su molestia debido a los altos decibeles de los volúmenes con los que se operan los aparatos de sonido en la zona comprendida dentro del área ubicada a lo largo y ancho de este sector, donde funcionan establecimientos de comercio y sitios nocturnos, discotecas, bares, y establecimiento de comidas. Pero además de la molestia por el excesivo ruido que se produce en ese sitio, denuncian igualmente las continuas riñas que se generan, la venta de sustancias alucinógenas, la prostitución y el ingreso de menores en la discoteca y otros bares nocturnos.

Según manifestaron algunos vecinos “es bien sabido que por ser una zona donde hay discotecas y negocios es normal que haya música, el inconformismo que hay es porque el nivel de la música es muy alto, e incluso más de lo que debería ser, no es justo que se estén violando los derechos de las personas que vivimos aledañas a estos establecimientos nocturnos”.

Los pobladores padecen las secuelas que dejan estos lugares: excesivo ruido, invasión del espacio público, riñas callejeras entre borrachos, rumbas extendidas hasta altas horas de la madrugada “los escándalos se han tomado al barrio y prácticamente acabaron con la tranquilidad y nuestra intimidad familiar, algunos vecinos han tenido que vender o arrendar las propiedades porque no aguantan más la situación que se está viviendo”.

El panorama que se vive en la calle 40 con carrera 10 los fines de semanas no es el más alentador, por ello las personas mas afectadas decidieron instaurar una denuncia en la Secretaría de Gobierno y la Estación de Policía, con el fin de que se tomen cartas en el asunto y se le dé una pronta solución al problema que aqueja a los habitantes del sector, de no ser así se remitirán a instancias judiciales para reclamar la protección de sus derechos fundamentales violados, por ello esperan una respuesta de las autoridades municipales.

Según lo contemplado en el Código de la Policía Nacional, existe una multa denominada Multa Tipo 3, con un valor de $393.440 la cual es aplicada para infracciones como: Sonidos o ruidos en actividades y/o fiestas que afecten la convivencia, realizar actos sexuales en espacio público, vender equipos celulares robados o extraviados, consumir bebidas alcohólicas, drogas o sustancia prohibidas en centros educativos, entre otras.

Así como en lo contemplado en el Artículo 33 del Código Nacional de la Policía. que trata sobre los comportamientos que afectan la tranquilidad y relaciones respetuosas de las personas: En el vecindario o lugar de habitación urbana o rural, perturbar o permitir que se afecte el sosiego con sonidos o ruidos de actividades, fiestas, reuniones o eventos similares que afecten la convivencia del vecindario cuando generen molestia por su impacto auditivo, las autoridades de policía podrán desactivar temporalmente la fuente del ruido, en caso de que el residente se niegue a desactivarlo.

Cualquier medio de producción de sonidos o dispositivos o accesorios o maquinaria que produzcan ruidos, desde bienes o inmuebles, en cuyo caso podrán las autoridades identificar, registrar o desactivar temporalmente la fuente del ruido salvo sean originados en construcciones o reparaciones en horas permitidas, e igualmente el consumo de sustancias alcohólicas, psicoactivas o prohibidas, no autorizadas para su consumo, fumar en lugares prohibidos, limitar u obstruir las manifestaciones de afecto y cariño que no configuren actos sexuales o de exhibicionismo en razón a la raza, origen nacional o familiar, orientación sexual, identidad de género u otra condición similar.

Con base en las consideraciones anteriormente contempladas los habitantes de la calle 40 con carrera 10 A, argumentan su inconformismo, por ello se dirigieron hasta el despacho del secretario de Gobierno, Arturo Mercado, con el fin de hacerse escuchar, puesto que según manifestaron algunos vecinos “cuando el nivel de música es muy elevado, llamamos a la policía para que intervenga en los establecimientos, pero nunca hacen nada, no hacen valer nuestros derechos como ciudadanos, la contaminación por los ruidos es demasiada”.

En la ley 232 se consigna que los establecimientos de comercio deben cumplir con todas las normas referentes al uso del suelo, intensidad auditiva, horario, ubicación y destinación expedida por la autoridad competente del respectivo municipio.

Los requisitos que deben cumplir los establecimientos comerciales para funcionar están definidos en la ley 232, algunas veces la documentación que se exige se puede obtener y para eso la misma ley establece unos plazos. Si el propietario incumple se procede a las sanciones que van desde una multa en dinero, hasta el cierre temporal o definitivo.

La situación que se está viviendo en el vecindario de la calle 40 también la han vivido en otros sectores como La Granja, Calle 41, margen izquierda, El Centro, La Castellana, El Recreo, Buenavista y Laureles, de acuerdo a la información entregada por Gobierno a los negocios.

Se estima que la administración municipal en cabeza del secretario de Gobierno, Arturo Mercado, se apersone de la situación y haga su debido proceso, en caso de proceder al cierre de los negocios o la obligación de los propietarios de comercio a moderar el volumen de sus equipos de sonido con el fin de mantener una convivencia sana con los vecinos que hacen parte de la zona.

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