Estándar & poor’s clon del FMI

Estándar & poor’s clon del FMI

La empresa norteamericana de servicios financieros que “publica informes sobre investigación financiera” se ha convertido durante el siglo XXI en una especie de “hijo clónico” del tristemente famoso Fondo Monetario Internacional-FMI, algo así como un Frankestein de la posmodernidad.

Para quienes aún recordamos nítidamente las desastrosas políticas impuestas a las economías en desarrollo (Colombia entre muchos otros países) por parte del Fondo Monetario Internacional-FMI que literalmente destrozaron nuestros sistemas productivos a base de “recetas” fiscales y políticas neoliberales radicales, nos resulta familiar el accionar de la empresa Estándar & Poor’s que mediante “sutiles” informes de calificación de riesgos obliga también a nuestras naciones a soportar las duras políticas de ajustes económicos que nos impone, so pena de bajar la calificación de crédito; lo cual obviamente cuando ocurre aumenta los costos del servicio de la deuda (intereses) y dificulta la obtención de recursos frescos de crédito por parte de la banca comercial nacional e internacional.

Resulta que cuando Estándar & Poor’s rebaja los indicadores o estándares utilizados para determinar la solvencia económica de un Estado, dicho Estado se ve obligado a realizar duras reformas económicas encaminadas a lograr “liquidez” para poder cubrir sus compromisos económicos con la Banca, o cae en los eufemísticamente denominados “default”; que pueden ser totales o parciales.

Estándar & Poor’s utiliza unos terroríficos estándares que espantan a los Gobiernos de turno y los llevan a imponer duras reformas fiscales a sus pueblos para allegar los recursos suficientes para pagar sus compromisos con la banca, especialmente la internacional.

Colombia que ha mantenido durante décadas una tradición de Estado cumplidor de sus compromisos económicos con los banqueros, y ha realizado permanentes y cada vez más radicales reformas tributarias de todo tipo que han llevado a la ruina al pueblo colombiano a base de impuestos gravosísimos; especialmente a las rentas del trabajo; como ha sido la reciente reforma tributaria que, apenas estamos empezando a sufrir, ha visto en días pasados como el “Frankestein” moderno le ha rebajado el indicador de solvencia y estabilidad económica por parte de la calificadora norteamericana.

Ahora Colombia ha sido rebajada al Estándar BBB que se considera aún como de adecuada capacidad de pago, pero sujeta a tener que realizar duros ajustes o cambios económicos adversos. Ello obviamente dificulta al Estado colombiano la obtención de nuevos recursos frescos para financiar sus compromisos económicos, especialmente los atinentes al “servicio de la deuda”, es decir, al pago de intereses y de amortizaciones de capital.

No por nada los más esclarecidos voceros internos de estas políticas internacionales opresivas ya han comenzado a instrumentar sus coros de plañideras a favor de nuevas reformas fiscales encaminadas a recaudar más fondos para garantizarles a la Banca sus capitales e intereses.

En días pasados, el candidato Germán Vargas Lleras lanzó duras críticas al Ministro de hacienda, el conservador Cárdenas, a quien culpó de haber presentado una inadecuada reforma tributaria que ha resultado corta para obtener los recursos exigidos para mantener estándares internacionales altos.

Desde luego, ello, gracias a la presión de este nuevo monstruo de las políticas económicas internacionales que trabaja para la banca internacional y propicia políticas de expoliación de nuestras economías, a base de durísimas reformas de todo tipo, especialmente tributarias; sin tener en consideración que el débil crecimiento de la economía colombiana es el fruto de una política económica basada en el modelo extractivista-minero, que se ha visto mermado gracias a la baja de los precios del petróleo y el carbón, bajas también presionadas desde las políticas hegemónicas impuestas a los países en desarrollo.

Es por lo que cabe preguntarnos: ¿y ahora quien podrá salvarnos?; quizás el Chapulin colorado!!!