El pozo de la mala suerte

El pozo de la mala suerte

Villa cielo es un barrio donde se establecieron familias de bajos recursos económicos por muchos factores. Unos se establecieron por desplazamiento forzado, otros por no tener recursos suficientes para comprar una vivienda digna. Esto hace ya más de 15 años. Varias administraciones han pasado por este barrio haciendo campaña, siempre con la misma promesa de construir un parque en donde hoy está ubicada una represa, en la cual hace tres años un niño se ahogó y el año pasado casi se ahoga otro. Sin embargo, ninguna de las administraciones le ha dado prioridad a esta obra que se ha convertido en foco de enfermedades y en un completo peligro para los habitantes.

Esta represa se ha convertido en un agujero para algunos habitantes de Villa Cielo. Ellos dicen que desde que se mudaron al barrio y encontraron esta laguna no les va bien en sus negocios, “ yo tengo 10 años de vivir alrededor de la laguna, he puesto muchos negocitos y nunca me va bien, tengo que quitarlos porque nadie quiere llegar a comprar, y asimismo, le sucede a varias personas que han puesto negocios de comida, graneros, llanterías, este es el pozo de la mala suerte” agregó una habitante del sector.

Según los líderes esto estaba proyectado para hacer un parque de diversión para niños, jóvenes y adultos, pero esta promesa nunca se ha realizado. Ya no soportan más el estado en que se encuentra este estanque de aguas, los malos olores, y la cantidad de ratones, cucarachas, culebras y bichos que a diario se meten a las casas, prácticamente hacen parte de la cotidianidad de las familias.

En cuanto a servicios, manifiestan que el servicio de luz es muy débil y los cortes continuos por parte de Electricaribe les ha dañado los poquitos electrodomésticos que tienen. Sin embargo, los recibos llegan con cobros excesivos sin ninguna justificación.

Además, en temporada de lluvia transitar por las calles del barrio se hace imposible, imposible la entrada y salida de trabajadores y estudiantes por el anegamiento de estas. Luego de las lluvias el agua se queda formando un lodazal, y se necesitan varios días para secarse. De igual forma ocurre en los patios de la mayoría de las casas que se encuentran por debajo del nivel de las calles.

Algunos habitantes le piden al señor alcalde Marcos Daniel Pineda que los visite y constate por sus propios ojos cómo viven en este barrio, que se ponga la mano en el corazón y que antes que termine su mandato le haga una inversión al barrio, por lo menos le dé solución a esta represa, al alcantarillado y las vías de acceso de esta localidad.