El porro: de las bandas de vientos al piano

El porro: de las bandas de vientos al piano

Por: Álvaro Bustos Anichiarico

 
Este género musical del Caribe Colombiano que es reconocido por su forma y estructura tradicional, ha venido transformándose a través de los últimos años en una música con infinitas posibilidades expresivas y de versatilidad, además de mostrar sonoridades exquisitas que provienen del contacto que han tenido de un buen número de músicos, compositores y arreglistas con otras expresiones musicales del ámbito universal. Este cambio no desconoce en nada la tradición, es más, tiene un profundo respeto por ella.

 

 

 

Es por esto que podemos escuchar ensambles de saxofones, tríos de jazz, conjuntos de fusión y piano, interpretando arreglos y nuevas composiciones dentro de este nuevo movimiento. Inmerso en este mundo en plena ebullición musical también tiene cabida un instrumento que ha sido, dentro de la historia de la música universal, pieza clave dentro del repertorio instrumental más relevante y reconocido por millones en diversas latitudes.

 

 

 

El piano, por su poder sonoro, rango musical y posibilidades armónicas es un excelente instrumento para interpretar muchos tipos de música. Así, el porro al piano amplía las posibilidades armónicas de este género musical, lo hace más universal en el sentido que más músicos y público pueden acceder a los clásicos tradicionales y a las nuevas composiciones que honran un pasado glorioso y que pretenden hacer de esta música lo que realmente es: una música que traspasa fronteras, más allá de las riberas del Sinú, llevando esas melodías nostálgicas y fiesteras a la vez, que se entrelazan y se sueltan en cada una de las improvisaciones de la banda, el saxofón, la guitarra, el piano, etc., porque el porro tiene esa cualidad; suena bien en muchos instrumentos y no pierde su esencia, lo que lo hace porro esta es su expresividad y espontaneidad y no en el formato instrumental. Dentro del campo del porro al piano hay que destacar el trabajo de Juan Guillermo Villareal, pianista monteriano que ha elevado el porro a niveles de virtuosismo y poesía dignos de ser recordados.

 

 

 

Finalmente está el esfuerzo de quien les escribe, el creador de Sinufonía, que es un esfuerzo por trasladar los porros tradicionales al teclado, aplicarlos en la enseñanza de los estudiantes de piano, difundir la riqueza musical inherente a estos a través las posibilidades que brinda tan majestuoso instrumento. Así como en Italia hubo un renacimiento, creo firmemente que el porro está más vivo que nunca, listo para seducir los oídos del público, a quienes hay que mostrarles que nuestra música popular es parte de lo que realmente somos.