El Divorcio un paso cruel, pero necesario!

El Divorcio un paso cruel, pero necesario!

Pastrana Pastrana

Si le preguntamos a cualquier persona, qué ingredientes son fundamentales para que se forme una pareja, indudablemente la mayoría de ellas hablarían del amor como uno de los elementos más importantes y principales. Para muchos esta es una realidad, el amor mantiene y nos permite unirnos a otra persona, pero no es lo único, hay parejas que no pueden estar juntas a pesar de quererse mucho, y otras que sufren un efecto contrario después de jurarse amor eterno deciden cambiar el ritmo de sus vidas, es decir se separan o se divorcian y aquí es donde salta la pregunta ¿existe la pareja ideal?, para que una pareja ideal funcione, debe mantener equilibrados algunos aspectos muy importantes como: la individualidad por ejemplo, A veces tenemos la tendencia a creernos que estamos inmersos con nuestra pareja y fusionarnos en uno solo, y hasta olvidarnos de nuestros gustos, opiniones y costumbres en favor de la otra persona. Además cometemos un gran error ya que en la pareja es muy importante la individualidad como las cosas compartidas; cuando se destacan y aprecian las cualidades de alguien, así, en el amor la otra persona suele ser maravillosa. Es decir necesitamos admirarla de alguna manera pues lo que nos atrajo de ella en el enamoramiento se debe mantener, apreciando las diferencias.

Por otra parte encontramos la pasión la cual se refiere a los sentimientos intensos de exaltación amorosa. Mantener la llama viva del amor, la emoción por estar con la otra persona, esto en cuanto al deseo, es fundamental que exista atracción hacerse sentir deseado y querido y que me lo haga sentir a mí. (no descuidar la imagen).

En caso de que no exista deseo, lo que solemos sentir es el rechazo de la otra persona desembocando probablemente en una ruptura de la relación; además debemos situar el norte de esa relación es decir cuál es su proyecto de vida, cuales son los sueños que juntos quieren alcanzar, pero llegar a este momento es pertinente analizar qué tipo de persona pretendes o pretendías tener antes de conocer a la que hoy es tu pareja; aquí está el punto clave de la relación, en este momento cuando te das cuenta que la pareja que idealizaste no está acorde con la que escogiste, le juraste amor eterno y como consecuencia te casaste (matrimonio civil, católico o simplemente unión libre). Encontramos lo que los entendidos en el tema le llaman parejas disfuncionales, que son aquellas relaciones en las que el amor existe, pero el conflicto, la desarmonía, los problemas y las peleas son constantes.

Y salta nuevamente la pregunta ¿qué pasó?, ¿Porqué me case contigo? ¿Porqué te escogí como esposo(a)?. Mientras nos detenemos a respondernos estas preguntas en este momento aparece lo que se llama el conflicto de pareja, hasta llevarlo a la separación, ruptura de relación y finalmente el divorcio. Ahora bien, cuáles son esas causales? Para la gran mayoría de psicólogos consultados el divorcio obedece básicamente a la ausencia de dos elementos fundamentales de la convivencia el primero es la aceptabilidad, del verbo aceptar; las parejas deben aceptar a la otra persona con sus errores y virtudes, entender que en este mundo tan etéreo las cosas no son fáciles, que vivimos una sociedad llena de prejuicios morales y que ven lo que está por encima mas no se detienen a buscar un porqué de la cosas. Y el otro elemento base es la adaptabilidad, de adaptarse, cuando tu logras adaptarte a la otra persona aceptando sus errores y virtudes puedes salvar tu relación, pero sino lo logras el mejor remedio es el divorcio, es doloroso y traumático pero te libera de una carga en tus hombros de la que no has podido o te pudiste acomodar, si te rehúsas al divorcio por conservar una relación de pareja que no existe esta actitud te lleva al irrespeto y es cuando la relación toma un camino fatal, que te puede afectar todas tus actividades.

Por eso es importante que aceptemos y nos adaptemos para evitar caer en el irrespeto entre la pareja, en estos momentos la mejor decisión es el divorcio, un paso cruel pero necesario.