Editorial La Piragua

Editorial La Piragua

En una determinación de última hora, la Corporación CVS ha tomado la decisión de revocar la Licencia Ambiental que le había otorgado a la Sociedad Portuaria Gráneles del Golfo S.A. Mediante resolución 2-2246, la Corporación revoca la Licencia, aduciendo que no se había percatado de que en el entorno había etnias y afro, esto, en un comunicado de prensa de pocos renglones.

 

 

LA OTRA OPINIÓN investigó, y encontró que bajo la presión en que la Corporación se encontraba, hallaron un agujero por donde salirse del embrollo, ante el rechazo nacional y local frente a esta incómoda decisión.

 

 

Entre los argumentos de la CVS, está el haber recibido del Consorcio la certificación del Ministerio del Interior de que no había comunidades afro o etnias registradas, sin embargo, estas aparecen legalmente inscritas, con personería desde el año 2009.

 

 

Afloran unas inquietudes. ¿Quién miente? ¿Los señores del Consorcio? ¿La Corporación se extralimitó en sus funciones y no investigó más allá?  ¿sólo se quedó en la presunción de buena fe?

 

 

Esto no puede quedar aquí. Nos ratificamos partidarios de proyectos donde haya un gane y gane de las comunidades y el Estado y no tomando decisiones unilaterales y, de paso, con documentos que pueden ser falsos, a pesar de que en nuestro concepto no debe eximirse a la CVS de su responsabilidad. Tenemos que generar espacios de confianza, que le permitan al ciudadano de a pie entender que va a pasar con los proyectos que van a cambiar su estilo de vida. Ratificamos nuestros anhelos de una Córdoba Grande. Pensar en grande es una necesidad imperiosa. Se debe retomar el puerto de aguas profundas, como se ha planteado siempre, pero hacerlo ahora sí, sin violar los parámetros de ley y permitiendo la inclusión de todos. ¡Eso sí es construir una nueva sociedad!