La denuncia: ¿Instrumento contra la corrupción?

La denuncia: ¿Instrumento contra la corrupción?

Un verdadero Tsunami, que amenaza con arrastrar en su torrencial camino al Fiscal General de la Nación Néstor Humberto Martínez, se desató desde el pasado lunes cuando Noticias Uno reveló los audios de una conversación sostenida por el ingeniero Jorge Enrique Pizano, para entonces Controller de la empresa del Grupo Aval, Corficolombiana, con el hoy jefe de la entidad encargada de investigar y perseguir el delito en Colombia.

El ingeniero Pizano, quien padecía de cáncer y falleció el jueves 8 de noviembre a causa de un aparente infarto, había llegado a un acuerdo con los directivos de Noticias Uno, para que solo divulgaran estos audios y otras pruebas documentales después de su salida del país bajo protección de un gobierno amigo o cuando se produjera su deceso.

En los reveladores audios, que datan de 2015, queda evidente que Néstor Humberto Martínez Neira tenía pleno conocimiento que desde 2012 se venían presentando graves irregularidades en la ejecución del contrato suscrito por la concesionaria Ruta del Sol II, conformada por la empresa Brasileña Odebrecht, con un 62%, Episol de Corficolombiana, con el 33% y CSS Constructores con el 4.99%, que inicialmente tenía un valor de 2 billones 474 mil 398 millones 909 mil pesos.

Ante las revelaciones del fallecido Pizano, el hoy Fiscal General reconoció, con lenguaje soez por demás, la veracidad de los documentos que este le exhibió para demostrar que había unos contratos sobre la mesa que involucraban a Consol, “unos contratos chimbos, sin contar 37 mil millones de pesos que había en la otra firma, y que Consol hacía maniobras con los predios que debían ser comprados pasándolos con elevados costos, entre tanto iban apareciendo contratistas fantasmas”.

A pesar de estas evidencias, Néstor Humberto Martínez no solo no denunció las graves irregularidades que se estaban registrando en estos contratos y que amenazaban con causar un multimillonario detrimento patrimonial al Estado colombiano, sino que como Superministro del Gobierno del Presidente Santos fue uno de los firmantes del Acuerdo Conpes, mediante el cual se dio vía libre al OTROSÍ que colgaron al contrato de Odebrecht y sus socios, para la construcción de la vía Ocaña-Gamarra, por casi 800 mil millones de pesos para favorecer a la familia de la entonces ministra Gina Parody.

Atrapado hoy en este torbellino de corrupción el flamante fiscal Martínez Neira, optó por justificar que no actuó conforme mandan la ética y la ley colombiana, denunciando las graves irregularidades que le fueron puestas en su conocimiento como avezado abogado de confianza de uno de los socios de Odebrecht, porque supuestamente no había la certeza jurídica de a quién beneficiaban esas irregularidades.

Sin embargo, en la página web de la Fiscalía se invitaba ayer viernes a la jornada anticorrupción “Bolsillos de Cristal” con el siguiente mensaje: “El único instrumento contra la corrupción es la denuncia ciudadana. Mañana viernes 16 de noviembre llega la jornada anticorrupción Bolsillos de Cristal a Morroa (Sucre) e Istmina (Chocó). ¡Participe! #YoDenuncioLaCorrupción”.

Es precisamente por no haber puesto en práctica lo que hoy predica, que muchos sectores de opinión demandan, como un adolorido clamor ciudadano para que no se siga mandando un mal mensaje a la sociedad, que el abogado Néstor Humberto Martínez Neira, renuncie a su cargo como Fiscal General de la Nación.

Asonal Judicial lo señaló en un comunicado expedido este martes: “El Plan Bolsillos de Cristal debe empezar por casa y perturba que exista una mácula por quien asume la vocería de la Fiscalía General de la Nación” y lo invita a dar un paso al costado por asumir con displicencia el sagrado deber de denunciar e investigar el delito, cualesquiera sean sus autores.

Una mácula que podría convertirse en una gigantesca mancha, si como creemos, resulta positiva por envenenamiento con cianuro, la muestra tomada del cadáver del ingeniero Jorge Enrique Pizano, ordenada después de que su hijo muriera por ingerir este veneno de una botella de agua saborizada que encontró en el escritorio de su padre.

Porque si el hoy Fiscal hubiese denunciado estas graves irregularidades a tiempo no solo se hubiese evitado la pérdida de millonarios recursos, sino que también se hubiera evitado la muerte de dos personas inocentes y por supuesto el dolor de una familia honorable y la tristeza de un país que ve cómo la corrupción define el rumbo de nuestra patria.