Editorial

Editorial

GAITÁN

Cuando se han cumplido setenta y un años del terrible magnicidio de JORGE ELIÉCER GAITÁN todavía se sienten las secuelas de los ríos de sangre que anunciara el «Caudillo del Pueblo» que seguirían a su asesinato.

Hombre nacido de las entrañas del pueblo, ambicioso, orgulloso, honesto y dueño de un ego sólo superado por su obstinada elocuencia y carisma que lo llevaron sin complejo alguno a retar a los poderosos, a defender las causas imposibles, cruzó medio mundo para especializarse en ITALIA con el MAESTRO ENRICO FERRI, padre del positivismo y la sociología criminal y se graduó con honores, volviendo a la patria a ganarse con su gran inteligencia la fama de mejor abogado criminalista del país.

Hasta el día de su asesinato defendió con ardentía al teniente CORTÉS, porque no importaba para GAITÁN si el defendido estaba en la otra orilla política y era el polo opuesto a sus ideas, sólo lo movía el afán de lograr la justicia y la verdad, pilares que pregonaba porque siempre creyó que con una justicia igualitaria para todos se lograría una sociedad más justa.

GAITÁN fue el catalizador de esa gran inconformidad de las bases CONSERVADORAS Y LIBERALES, hábilmente hizo lectura de lo que pasaba en su época y decía “el hambre que siente el pobre liberal es la misma que siente el conservador en sus tripas». Hizo una sola trinchera ideológica unificando en las bases a quienes estaban en la escala más baja sufriendo los embates de la miseria y la violencia.

GAITÁN era consciente que las élites LIBERALES Y CONSERVADORAS a las que llamaba la PLUTOCRACIA, abandonados por los siervos de las causas de los ricos, habían encontrado en el CAUDILLO el apóstol o enviado que redimiría a la POBRECÍA COLOMBIANA.

A su muerte le siguieron años de violencia ininterrumpida hasta nuestros días, sólo los nombres de los que la han generado han cambiado, pero al final tiene el mismo origen y las mismas causas; la pelea por la tenencia de la tierra, el desarraigo, el desplazamiento, las desapariciones de miles de seres humanos y la injusticia social de quienes sin educación, salud, trabajo y hambre se convirtieron en la materia prima para futuras nuevas formas de violencia.

La historia y la verdad no van de la mano, y como muchos otros crímenes, su aleve asesinato ha quedado en la más vergonzosa IMPUNIDAD, llegándose inclusive a pedir al DEPARTAMENTO DE ESTADO AMERICANO que se levanten todas las reservas para poder aclarar el papel de los GRINGOS en este crimen que ha dejado secuelas de muerte y desolación hasta nuestros días.

El fenómeno GAITÁN se ha estudiado pero sesgadamente por quienes desde las posiciones de IZQUIERDA Y DERECHA han tratado de sacar partido a la figura de este carismático líder popular.

Sin embargo la realidad histórica es que GAITÁN ya no es patrimonio de un partido, GAITÁN es patrimonio de la patria, su solvencia moral, sus convicciones de lucha y su garganta con su voz gangosa y electrizante se perpetuarán eternamente en quienes anhelamos una Patria Justa en donde podamos convivir todos.

Por eso repetiremos siempre ¡¡GAITÁN VIVE!!