EDITORIAL

¿POR QUÉ SALIN?

Tomar determinaciones que van a afectar el transcurrir de los próximos cuatro años de una ciudad en formación como MONTERÍA, donde no se pueden desconocer sus 19 años de cambios y transformaciones, que empezaron con LUIS JIMÉNEZ ESPITIA, quien hoy, después de tomar la cobarde decisión de arriar las banderas y con errores en un CATRINO O PAREA DE LA POLÍTICA, sin dar la pelea se vendió por un puñado de lentejas, y eso que su mayor activo era su gestión, que como alcalde fue buena, pasando por el BIPOLAR de León Fidel Ojeda, de quien se recordará que tuvo una excelente gestora social que ejerció en muchos casos como la verdadera Alcaldesa mientras éste se dedicaba a jugar dominó y a traer más criaturas al mundo en los barrios populares; entretanto, la poderosa y altiva dama le cubría la espalda a este singular personaje de espíritu traidor, la prueba de ello es cómo desconoció a Luis Jiménez, su mentor, y al que le ayudó a perpetrar el fraude electoral para ROBAR LAS ELECCIONES al verdadero ALCALDE DOMINGO ORTEGA.

La llegada de MARCOS DANIEL a la alcaldía fue refrescante, sus ímpetus juveniles (con pelos en la cabeza todavía) no le habían afectado todavía la ambición desmedida y el apego por el dinero y su espíritu de traidor para incumplir compromisos, en su segunda administración, creó un círculo más cerrado que se tomó a Montería, esto lo digo porque, adrede, nos saltamos el periodo de CARLOS EDUARDO CORREA, que fue un señor, cumplió con Montería, con sus pactos y se apartó de ese espíritu de hampón que le impone el mandatario mañoso, sin escrúpulos, que traiciona, que negocia todo lo público y sólo la FIGURA FRESCA sería la de SALIN GUISAYS, que está salvando la papeleta de una estruendosa derrota.

Hay que mirar con detenimiento el legado y el futuro de Montería, SALÍN ALCALDE replantea la coalición con respeto y dándole a cada cual lo que merece. Su familia y él, de ORIGEN LIBERAL, hijo de un hombre que ha generado empresa y de buen corazón, qué vino de abajo, del populoso barrio la GRANJA, se atrevió a meterse entre los poderosos y quedarse ahí. SALIN, académico, perteneciente a otra generación, noble, un hombre con sensibilidad social y con percepción de lo que hoy requiere la ciudad. SALÍN sería un ALCALDE DE LUJO para una transición política.

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