Corte constitucional establece que los presos podrán elegir con quien tener visitas

Corte constitucional establece que los presos podrán elegir con quien tener visitas

En medio del estudio de una tutela que fue presentada por una mujer que se encuentra detenida en la cárcel de Sogamoso, a quien el centro penitenciario le negó el derecho que le corresponde a la visita íntima, debido a que era con su nueva pareja, por esta razón, la Corte Constitucional instituyó que la visita conyugal no precisamente debe ser con el esposo o esposa del detenido.

Por esta razón, la Corte aseveró que los directores de los centros penitenciarios y el Estado, no pueden pasar por alto el derecho que le acude a los detenidos, de lo contrario se estaría violando el libre desarrollo de la personalidad y la libertad sexual. “Los internos tienen la autonomía para escoger la persona con la que se quieren involucrar emocional y sexualmente, dando la posibilidad a los detenidos de escoger libremente con quien quieren tener su intimidad», insta el fallo.

Además, el Alto Tribunal también indicó que las autoridades de cada centro penitenciario deberán estar en la capacidad de comprobar la identidad del visitante y todos los procedimientos que se requieren y actualizar la información que entrega el detenido sobre las personas que entran a visitarlo, con el fin de proteger la seguridad de los internos.

Por otro lado, la Corte recordó la jurisprudencia del Consejo de Estado, en el que varias oportunidades han establecido que las visitas íntimas de los internos son un derecho, por lo tanto, no se puede excluir a amigos íntimos o novios de las personas detenidas.

En el caso de las visitas familiares entre internos, el alto tribunal también manifestó que se deben garantizar las visitas familiares entre personas privadas de la libertad que se encuentren en diferentes centros de reclusión, ya que estas visitas entre internos fortalecen los vínculos familiares entre ellos y podría utilizarse como estrategias de resocialización que debe ser asegurado por el Estado. ‘’Existe para la Corte una especial relación entre las condiciones necesarias para mantener el contacto con la familia y los derechos a la dignidad, al libre desarrollo de la personalidad, a tener y conservar una familia de que son titulares las personas privadas de la libertad”, señaló la Corte.