Corralejas, ¿fenómeno cultural o masacre animal?

Corralejas, ¿fenómeno cultural o masacre animal?

Las famosas corralejas, fiestas populares de toros, se han convertido en celebraciones costumbristas para los habitantes de la Costa Caribe de Colombia. Córdoba, uno de los departamentos pioneros de estas celebraciones, inició la temporada 2019 siendo tendencia con la conmemoración de las fiestas taurómacas en Ciénaga de Oro, Cereté y Planeta Rica escenarios que acogieron a todos aquellos apasionados del espectáculo taurino.

Sin embargo, detrás del entretenimiento, el porro, amigos y alcohol, estas festividades deja hombres heridos y muertos, caballos maltratados por toros y hasta los mismos bovinos vueltos miseria por las decenas de garrochas y banderillas que les incrustan durante las corralejas.

Las corralejas se caracterizan por ser una tradición originadas en un legado español, por las corridas de toros que se celebra en el país hispano. En el caso de Córdoba, las festividades han dejado un sinsabor por el número de heridos que dejan como saldo.
Según los expertos, los eventos celebrados en Ciénaga de Oro y Cereté han dejado más de 50 heridos por causa de la furia de los toros.

Según el sociólogo e historiador Edgardo Támara Gómez, la corraleja hace parte de la tradición de los pueblos de esta región pues ha trascendido a más de dos generaciones; sin embargo, considera que es una “tradición cruel que debe de desaparecer tal como ha ocurrido en otras culturas”.

Los animalistas y sociólogos como Edgardo Támara Gómez piensan que estos actos no tienen nada de divertido ya que son simplemente un escenario de masacre animal e irresponsabilidad humana.

“No es posible que sigamos viendo salir 9, 10 o más hombres heridos en una tarde para ser atendidos en un maltrecho puesto de salud, o ver a los caballos dejar caer sus intestinos en medio del bullicio de miles de espectadores, eso no puede ser diversión”, indicó Edgardo Támara en “Tradiciones crueles como las corralejas deben acabarse” del diario El Heraldo.
Y es así como las populares fiestas han causado cierto impacto negativo en las personas haciéndolas ver como una degeneración social y ambiental.