Cerro Matoso y el SENA unidos para proteger el medio ambiente

Cerro Matoso y el SENA unidos para proteger el medio ambiente

En cumplimiento de su gestión ambiental, Cerro Matoso realiza una importante labor de capacitación a las comunidades que hacen parte del entorno natural y social de la operación de la mina. Por decisión de la empresa, las personas de las veredas que recibieron la formación son las que replican los mensajes y verifican que exista de manera permanente una actitud de protección de los recursos naturales.

 

Se trata de un diálogo permanente establecido con bases comunicativas y de capacitación. Para tal efecto, y teniendo en cuenta que los programas ambientales tienen un alto componente participativo, se realizó con el SENA la formación y socialización a 32 técnicos pertenecientes a las siete comunidades del área de influencia.

 

Ellos son los encargados de hacer la labor pedagógica a la hora de hablar del manejo de los bosques, del agua, del aire, de los residuos y así generar confianza y apropiación en el Alto San Jorge.

 

El trabajo que se realiza en conjunto con el SENA tiene como propósitos, divulgar el Plan de Manejo Ambiental de Cerro Matoso, ya que, aparte de ser un requerimiento legal, es fundamental para que las comunidades sean conscientes de lo que realmente pasa en su entorno y no se creen falsas expectativas.

 

Es complemento esencial del plan de manejo, el Monitoreo Ambiental Participativo, que es precisamente una evaluación constante de la actividad de la empresa en términos ambientales. Esta inspección la realiza la misma comunidad.

 

Durante las últimas décadas, Cerro Matoso ha desarrollado diversas estrategias para desarrollar una labor fuerte de educación ambiental que ha ampliado el horizonte a las comunidades y las ha hecho conscientes de que pueden ser autogestores de la protección de los recursos naturales que los rodean.

 

Replicas casa por casa

No solo Cerro Matoso con su operación puede generar impacto, también las personas lo propician en su acontecer diario y muchas veces se degrada el ambiente de manera irreversible por no tener el conocimiento y la conciencia necesarias para el manejo de los recursos naturales.

 

Los encargados de estas capacitaciones, de replicar los mensajes y campañas, hacen su labor casa a casa, trabajando, en primer lugar, el componente de los desechos; la gente recibe la preparación sobre lo que es el residuo sólido y la basura para aprender a aprovecharla, cómo reciclarla y evitar la quema de las mismas.

 

El segundo componente que se trabaja es el del suelo, la flora y la fauna. En este apartado se les explica a las comunidades todo lo relacionado para aprender a convivir, respetar y proteger la naturaleza.

 

Omaira Támara, de la vereda Puerto Colombia, es una de las personas que trabaja con las comunidades en la concientización de un mejor manejo del medio ambiente. Su labor es enseñarles a los habitantes de su vereda el manejo de los desperdicios. “Anteriormente los residuos se tiraban en cualquier lado, ahora tenemos un punto de acopio y un carro hace la recolección los martes y viernes. La idea es que la gente aprenda a hacerlo y lo practique, no de momento, sino de por vida”, dice la líder comunitaria.

 

Támara, quien hace su labor con dos personas más, expresa que el trabajo se desarrolla con adultos, jóvenes y niños, estos últimos reciben clases en los colegios sobre los mismos temas a través del Proyecto Educativo Ambiental (PRAE) que busca que los estudiantes reconozcan las diferentes maneras de contaminación ambiental y aprendan a reducir, reciclar y reutilizar.