Como parte de las diligencias que se adelantan para esclarecer el hallazgo de los más de 50 cadáveres en una fosa común del cementerio de Dabeiba-Antioquia, la Justicia Especial para la Paz (JEP), citó al capitán retirado Alfonso Romero Buitrago, quien fue condenado por estos casos, para que rinda declaración sobre lo que se considera un hecho de presuntos falsos positivos.

Romero es el tercer militar en ser llamado por la JEP a rendir versión. Se conoció que el objetivo de que él comparezca, es contrastar su versión con la de otros uniformados, ampliar su denuncia en el marco del caso 03, denominado como muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate por agentes del Estado, y también para que hable sobre el caso 04, sobre la situación territorial de Urabá.

Cabe recordar que este capitán sostuvo a finales de 2019, una entrevista con el diario El Espectador, en la que reveló los vínculos entre grupos paramilitares y miembros de la Brigada XI del Ejército, en el municipio de Dabeiba (Antioquia), entre 2004 y 2005.

De acuerdo a lo dicho por él, para la época varios soldados del Ejército le confesaron que estaban trabajando para las Autodefensas, e incluso lo amenazaron si no colaboraba con ellos.  

«Y me advirtieron que me iban a matar por no colaborar. Cuando salí de Dabeiba para Medellín me tocó irme con un soldado, porque si no me matan en el camino, porque esta zona era de control de las Autodefensas y matar así es fácil: dan la orden, esperan en la guardia y listo. Estando en Medellín me hacen una llamada y me dicen: “Vea, jefe, cuídese mucho porque usted fue bueno con nosotros, pero la orden es mandarlo a quebrar”. Entonces yo lo que hago es denunciar en la Brigada», contó Romero.