Barrio Policarpa sigue a la espera de inversión

Barrio Policarpa sigue a la espera de inversión

El barrio Policarpa, ubicado en el extremo sur de la capital Cordobesa, es uno de los primeros asentamientos de familias de bajos recursos de Montería. Para la época de su creación existían planes de vivienda, a través de los cuales el gobierno municipal entregaba lotes a familias pobres para que armaran sus casas, llegando por ello a este lugar familias de diferentes partes del departamento buscando una mejor vida. Inicialmente muchos de ellos empezaron con ranchos de tabla y zinc y al pasar los años fueron encontrando trabajo y posteriormente los que tenían la posibilidad de hacerle mejoras a sus casas las fueron construyendo en bloque y haciendo las mejoras cada vez que se podía comprar la arena y el cemento.

Así de esta manera los gobiernos que siguieron fueron incluyendo a este barrio en el plan de ordenamiento y así llegó el mejoramiento de las vías, el alcantarillado, la luz eléctrica y el resto de servicios domiciliarios de los que hoy en día disfrutan a medias, como es el caso del servicio de energía eléctrica que desde hace mucho tiempo viene registrando fluctuaciones con aumentos de voltaje repentinos que han ocasionado daños en sus aparatos electrodomésticos sin que la empresa responda por estos daños.

Manifiestan que por el lado de la energía son continuos los apagones, que tienen en ocasiones una duración de hasta 5 horas, y que al momento de llegar la luz viene tan alta que se dañan los electrodomésticos, pero el cobro en el recibo llega a tiempo y con alzas indiscriminadas que al momento de reclamar a la empresa les dicen que pague primero y después le hacen una verificación por parte de los técnicos, y al final no les resuelven nada.

“No es posible que esta empresa no tenga en cuenta el riesgo que tenemos en el barrio, donde hay niños y ancianos que viven en estas casas, donde se llegue a caer este poste la mortandad va a ser grande, ya estamos cansados de ir a exponer esta situación a Electricaribe y ésta se hace la de la oreja sorda”, sostuvo el Presidente de la Junta de Acción Comunal al señalar un poste de la red de conducción en peligro de irse al suelo.

Por otro lado en el barrio Policarpa se están rebosando los manjoles por todas partes y esto ha representado en la población infantil brotes en la piel y las enfermedades respiratorias durante todo el año, esta situación se presenta porque cuando llueve se llena el alcantarillado y hace que las aguas negras se rebosen y mantengan las calles anegadas y con un olor putrefacto, y no solo en el invierno se presenta esta situación si no en épocas de verano es igual.

En cuanto a las calles están en condiciones que no se puede transitar las que no están pavimentadas que son la mayoría y a las que pavimentaron no les hicieron cunetas de desagüe sobre todo la calle principal por donde cruzan los buses urbanos y taxis, y tampoco tienen andenes o paramento, pero además las casas que están sobre la calle no tienen un metro de distancia sobre la carretera y esto pone en evidencia el peligro que están corriendo estas familias en caso de un accidente, de la misma manera están en riesgo los transeúntes que tienen que transitar por la calle.

Existe una calle dentro del barrio que fue construida a medias ya que prácticamente quedó inconclusa y así quedó, según Carlos Cavadía Presidente de la Junta de Acción Comunal no hubo interventoría y mucho menos se la entregaron a los veedores comunales, y tampoco la compañía de ingenieros que realizó la obra ha dado una explicación porque sus ingenieros brillan por su ausencia y en conclusión no se sabe qué pasó con esta calle, si fue que se agotó el presupuesto, o realmente puede ser un hecho de corrupción.

“Nosotros exigimos que Planeación, y de igual manera, los ingenieros asignados para esta pavimentación respondan. Es un trabajo chambón, sin ningún tipo de estudios” , explicó el dirigente comunal.

En cuanto a la seguridad del barrio está normal, si se presentan atracos pero son personas de otros barrios que vienen a llevarse lo que no es suyo, casi siempre ocurre en horas de la tarde cuando los estudiantes y trabajadores llegan a sus casas, en ese momento salen al acecho atracan y se esconden arriba del cerro. La policía sí hace presencia pero no es continua, pero los habitantes entienden que el cuadrante no solo tiene que atender a ese barrio solamente, pero le piden al coronel de la policía que ojalá se pueda incrementar el pie de fuerza para este sector.

Esperan que este gobierno del doctor Marcos Pineda que está logrando invertir en las comunidades desamparadas de Montería, toque las puertas del desarrollo de estos barrios que de alguna u otra manera no les ha llegado, o les ha llegado a retazos, y que este alcalde cumpla las promesas de campaña. Todavía le resta un largo tiempo para salir, y es el tiempo necesario para invertir en los problemas de estas comunidades.