Barrio Furatena a punto de “hundirse”

Barrio Furatena a punto de “hundirse”

El barrio Furatena es una localidad que en sus inicios era una invasión, en donde habitan en su gran mayoría personas de bajos recursos económicos, y en otros casos familias que vienen de otros lugares del departamento e incluso de otros lugares del país, víctimas del desplazamiento forzado por parte de grupos al margen de la ley.

Luego, con el paso de los años se convirtió en un asentamiento urbano, el cual fue incluido por el municipio en el Plan de Ordenamiento Territorial, aportándole los recursos en servicios domiciliarios, vías, saneamiento básico, escuelas, pero a pesar de todos estos beneficios la comunidad está sufriendo de muchas necesidades en cuanto a alcantarillado y vías de comunicación.

Especialmente con un canal recolector de aguas putrefactas que tiene a los habitantes del barrio sufriendo, principalmente en esta época de invierno puesto que este canal va transportando y recolectando aguas que vienen de barrios como Furatena, Los Colores y Villa Melisa. Inicialmente el mantenimiento del canal estaba a cargo de la CVS, que tenía la responsabilidad de limpiar y adecuar los ductos del mismo, luego esta entidad le entregó el contrato a Proactiva y desde ese momento se ha convertido literalmente en un dolor de cabeza, puesto que solo aterran el canal y no utilizan máquinas, bulldozer, para limpiarlo y este sigue lleno de aguas podridas y hasta malezas.

Manuel Arroyo, uno de los habitantes del sector, asegura que “en estos tiempos de lluvia ese canal se rebosa y nosotros los que vivimos cerca de él estamos que nos hundimos aquí, yo soy el más afectado porque vivo en todo el frente del canal y cuando ya está totalmente lleno no tiene donde desaguar entonces se rebosa y esas aguas cogen directamente para mi casa, y con esas aguas negras ahí ya ni ganas de comer me dan, invito al alcalde del municipio para que venga y viva un día aquí y se de cuenta lo inhumana que es esta situación”

De igual manera personas desadaptadas del barrio, que no han tomado conciencia del problema ambiental que puede ocasionar el rebosamiento del conducto, talan árboles y los echan allí, sin permitir que quienes preservan el medio ambiente les digan absolutamente nada, simplemente atentan contra la naturaleza.

Desde la administración municipal, no han intervenido esta problemática que tiene afectados a barrios como Furatena, Los Recuerdos, Villa Paz y La Esperanza, debido a que las aguas putrefactas principalmente emergen del barrio Los Recuerdos, y de ahí contaminan a los otros barrios que sufrimos diariamente con ese problema.

“El problema se vuelve más grave cuando empiezan a desaguar los tubos y aquí nadie puede con ese olor tan desagradable, principalmente en la hora del almuerzo y a toda hora, aquí no soportamos el hedor, ya estamos cansados con esas aguas empozadas producto del mal manejo de Proactiva frente al canal, eso es para que le hagan un debido mantenimiento y así podríamos descansar de esa contaminación constante”, aseguró un habitante de la comunidad.

Es recurrente observar que las aguas lluvias no tengan por dónde desaguar, puesto que los canales de acceso, primero, se encuentran en mal estado por falta de mantenimiento adecuado, y esto ocasiona sedimentación en los ductos, la maleza, y aun peor, los desechos que arrojan los mismos moradores tales como basura, escombros inservibles, cajas de cartón, recipientes desechables de comidas rápidas, y hasta animales muertos, no permiten el libre recorrido de estas aguas, produciendo así inundaciones. De hecho, estas aguas se introducen a las casas ocasionando pérdidas de enseres y electrodomésticos de los propietarios.

Nuevamente los habitantes de estos barrios hacen un llamado a la empresa Proactiva, que únicamente se ha dedicado al cobro y alza de las facturas, con el fin de que cumpla con sus labores misionales, y realice los mantenimientos necesarios de las alcantarillas en los diferentes sectores, puesto que según algunos habitantes es la única entidad culpable de esto, puesto que ellos aseguran que cuando el contrato lo tenía la Corporación Autónoma Regional de Los Valles del Sinú y del San Jorge (CVS), ellos no tenían ningún problema con las aguas negras y el hundimiento, pero desde que el contrato lo cogió Proactiva han venido padeciendo todo tipo de problemas, desde la contaminación hasta enfermedades bronquiales y de la piel, afectando a la población infantil y adulta.

“Hemos tenido que recurrir al Camu con los niños porque han presentado enfermedades de la piel, a algunos ancianos les han salido brotes en la piel, lo que es más preocupante también, de igual forma, la propagación de insectos como mosquitos, culebras y roedores que en esta época invernal se reproducen rápidamente”, expresó Manuel Arroyo, habitante del barrio Furatena.

Los habitantes no se explican cómo los entes administrativos tienen la desfachatez de cobrar el recibo de alcantarillado presentando un servicio tan pésimo. Es más, esta problemática no es nueva. Según una madre cabeza de familia recuerda desde que está viviendo ahí, hace más de 5 años, paga el recibo y el servicio es muy malo.

Líderes comunales han insistido ante la empresa a través de cartas, e incluso con tutelas, pero al parecer no existe ley para estos operadores, jamás han ofrecido una respuesta positiva para arreglar esta afectación que lesiona no solo el bolsillo sino la salud de la comunidad.

Los residentes del barrio Furatena le hacen un llamado al alcalde Marcos Daniel Pineda, para que por favor escuche sus peticiones, en especial la adecuación y mantenimiento del canal que es un foco principal de contaminación, sobre todo en esta época invernal que según manifiestan algunos de ellos “estamos a punto de hundirnos, ya el agua nos da a las rodillas, no queremos más niños enfermos, no queremos que nuestras pocas cosas que tenemos se nos sigan dañando con el agua, a Proactiva le hacemos un llamado especial puesto que es esta entidad principalmente la que tiene el proyecto, deseamos lo más pronto posible que intervenga el canal colector de agua, ya que no son, ni uno ni dos, los barrios afectados, y así poco a poco se va engrandeciendo la problemática”.

En cuanto a las calles del barrio han sido mínimos los recursos que las administraciones invierten para su mejoramiento y sus habitantes manifiestan que un 85% de las calles del barrio se encuentran en pésimo estado, impenetrables, todas presentan huecos, y no hay cunetas para que las aguas lluvias corran fluidamente. Es más, muchas veces se forman tropeles entre vecinos porque las cunetas que están hechas artesanalmente las cierran para que el agua no cruce perjudicando a otros vecinos.