Al corregimiento de San Anterito el acueducto le ha sido esquivo

Al corregimiento de San Anterito el acueducto le ha sido esquivo

Para los pobladores del corregimiento San Anterito el sueño de tener agua potable ha sido esquivo desde hace varios años a pesar de ser una localidad cercana al casco urbano de Montería, aproximadamente 30 Km. Las recientes protestas en el corregimiento este 17 de octubre fueron muestra de un pueblo que se siente impotente y burlado por las promesas hechas con el preciado líquido. Durante las manifestaciones los mensajes eran contundentes y pedían explicaciones por la suspensión de las obras de acueducto iniciadas en el mes octubre del año 2017.

La protesta y el bloqueo en la vía San anterito-Montería-Tierralta se registraron en la mayoría de medios de comunicación del departamento de Córdoba, mientras se reunían algunos líderes de la manifestación con las autoridades locales se evidenció un enfrentamiento con unidades del Esmad que terminaron en el incendio de un negocio local; según los pobladores presuntamente cayó una granada lacrimógena en el techo de paja y se incendió, según la Policía el incendio fue provocado por los manifestantes.

                            

El bloqueo se disolvió al igual que la protesta luego de los enfrentamientos, el alcalde de Montería y sus funcionarios dieron un parte de tranquilidad de que las obras seguirán, también explicaron a los pobladores de San Anterito que la obra se había suspendido porque aun el Ministerio de Vivienda no ha dado viabilidad técnica debido a que se van adicionar 3.800 millones de pesos de recursos de la alcaldía para reemplazar 20 km de tubería que no se puede reutilizar, además de ampliar la cobertura del servicio a 500 familias más ya que el censo de viviendas creció en las zonas beneficiadas por el proyecto.

El proyecto

Es importante recordar que la obra que se realizará beneficiará a los corregimientos de San Isidro, San Anterito y algunas veredas, tiene unos fondos asignados de 7.637 millones de pesos. Esta obra inició en octubre de 2017, comprende la construcción de una planta de potabilización con capacidad de 15 litros por segundo, un tanque de almacenamiento de 400 metros cúbicos y la instalación de 63 kilómetros de redes.

Si se logra ejecutar esta obra, los beneficiados serán más de 5 mil habitantes de los corregimientos San Anterito y San Isidro, así como las veredas Galilea, Los Moncholos, Nuevo Paraíso, Gran Esfuerzo, El Congo, Nueva Ola y Salamina, quienes pronto gozarán del servicio de agua potable.

En febrero la obra iba bien según las autoridades locales

El proyecto fue diseñado en el año 2015 durante la administración de Carlos Eduardo Correa y a inicios de la administración de el actual alcalde Marcos Daniel Pineda se le da viabilidad y se asignan recursos al proyecto para iniciar.

En el mes de febrero de este 2018 Pineda y el gerente de Obras de Proactiva (Veolia), Jorge Mario González, expresaron que el proyecto estaba avanzado en un 55%.

“El avance de la obra es satisfactorio, se está trabajando actualmente con cuatro frentes de trabajo para que el rendimiento sea óptimo y se pueda desarrollar el proyecto en el tiempo previsto para su ejecución. Hasta el momento llevamos construidos 25,4 kilómetros de redes nuevas, del total de 63 kilómetros que va a tener el sistema de acueducto en operación”, afirmó Jorge Mario González, Gerente de Obras de Proactiva.

Lo curioso es que meses después aproximadamente en junio-Julio la obra que habían anunciado iba “viento en popa” se suspendió.

A San Anterito el agua le ha sido esquiva

Los pobladores de San Anterito hacen parte de los beneficiarios del reciente proyecto de acueducto que beneficiará también a comunidades del corregimiento de San Isidro, además de las veredas Galilea, Los Moncholos, Nuevo Paraíso, Gran Esfuerzo, El Congo, Nueva Ola y Salamina.

Sin embargo San Anterito tiene una historia ya con el tema del acueducto, una infraestructura que le ha sido esquiva a pesar de las millonarias sumas invertidas años atrás, dinero que algunos habitantes no entienden bien cómo se invirtió debido a que aún no se cuenta con el servicio de agua.

Un ejemplo claro, conciso y no muy reciente es el proyecto llamado “Optimización del acueducto de San Anterito” el cual fue adjudicado en el año 2007 a Asociación De Municipios Del Sinu Asosinu Y/O German Ulises Hernández Oviedo. En los documentos públicos indica que la inversión para esta obra era de 280 millones de pesos; dinero que los pobladores de San Anterito no se explican dónde está y porqué no tienen agua.

Entonces la pregunta es ¿si se optimizó un acueducto, por qué no funciona?¿Cuánto dinero se ha perdido en obras del acueducto en San Anterito?. Ambas preguntas sin respuestas concisas sólo reflejan una problemática que la comunidad del corregimiento de San Anterito ha vivido desde hace más de 10 años y por la que los pobladores no aguantan más largas; una justificación en la que se basan razonablemente para protestar.

Sí se optimizó un acueducto significa que la obra existió, se le invirtió dinero para construirla y también para optimizarla, dinero que al parecer no sirvió porque el objetivo de brindar el servicio de agua nunca se cumplió a cabalidad.

Los habitantes del corregimiento de San Anterito siguen esperando con ansias que el sueño prometido se les haga realidad, tuvieron más esperanza aún cuando en febrero del 2018 les dijeron que la obra iba por buen camino, sin embargo perdieron sus ilusiones cuando suspendieron las obras en Junio- Julio.

Hasta el momento se desconoce cuándo comenzarán las obras y se espera el aval del ministerio de vivienda. Es el mes de octubre del 2018 y los habitantes del corregimiento San Anterito solo esperan que una larga historia de un acueducto esquivo llegue a su fin.