¡Improvisación! La bandera de Marcos Daniel; Ahora afecta a los comerciantes

¡Improvisación! La bandera de Marcos Daniel; Ahora afecta a los comerciantes

Marcos Daniel sigue durmiendo y su IMPROVISACIÓN ahora afecta a los comerciantes de Montería. El alcalde de la capital cordobesa ha tenido como bandera de campaña la falta de planeación, primero con las luces del estadio Jaraguay con las que tocó ‘prenderlo empujado’ y ahora, pero en verdad grave, con el comercio monteriano, el cual tiene prácticamente quebrado.

Y es que Marcos Daniel Pineda García se reunió este martes con la seccional Córdoba de Fenalco, a quienes les socializó la iniciativa Vive El Centro, la cual habría lanzado hace un año, pero de la que curiosamente socializó sobre temas de construcciones de edificios de cuatro pisos, rescate del patrimonio, movilidad sostenible, entre otras, pero no sobre el comercio, el cual realmente le da vida al centro.

El alcalde se reúne cuando el daño ya está hecho, cuando desde el pasado jueves 26 de septiembre comenzaron los cierres de establecimientos por incumplimiento del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), cuando el centro de la capital cordobesa ya está desolado, cuando cientos de negocios han tenido que cerrar y cientos de ciudadanos quedarse sin empleo.

La falta de planeación surge luego de que se supiera que el POT estaba previsto para diez años, los cuales se vencieron en el inicio de gobierno de Pineda García, quien según afirmó este martes, lanzó la iniciativa Vive El Centro hace un año, la cual no ha ayudado en nada, ni ha corregido el mal manejo que se le ha venido dando a la organización territorial desde hace muchos años, unos 25 a 30 aproximadamente.

El planteamiento filosófico de René Descartes “pienso, luego existo”, parece no gustarle mucho a Pineda, pues como en varios de los problemas que ha tenido en su gobierno, nuevamente viene a improvisar cuando el problema es grande y no cuando pudo hacer algo real para mitigar las consecuencias de un error que no es propiamente de las personas que han fomentado trabajo a través del comercio.

Es tanto el escándalo y la falta de organización, que mediante tutelas los comerciantes lograron suspender el cierre de negocios por no contar certificado de uso del suelo. Las tutelas buscaban defender el derecho al trabajo, por lo que un juzgado de la ciudad amparó el derecho y ordenó la reapertura.

Sin embargo, un nuevo y delicado inconveniente se presentó esta semana, cuando en el Concejo de Montería se hizo pública la denuncia de que algunos Policías estarían extorsionando a comerciantes de la Calle 41 para no cerrarles el negocio por falta del certificado, lo que terminó por encender aún más los ánimos.

Los sellamientos ordenados por la Procuraduría terminaron siendo pausados mientras que en debate en el Concejo se analizaron posibles medidas jurídicas para posponer las sanciones definitivas hasta ajustar el POT a lo que realmente necesita la ciudad, para que esta no siga creciendo erradamente.

Pero esto es digno de ejemplificar con la fábula del asno y su mal compañero.

Cuando un asno viejo buscó la ayuda de su amigo caballo para cargar la mitad de la mercancía que tenía encima porque ya no podía más, pero el caballo no quiso ayudarlo, lo que terminó por hacer que el asno cayera desfallecido. Ya cuando el caballo recapacitó y se dio cuenta de lo mal que había actuado ya era tarde, pues el asno visiblemente lastimado se encontraba en el suelo.

De igual manera está sucediendo en el presente monteriano, cuando ya el daño se le ha hecho a los comerciantes y al centro de Montería, vienen a buscar soluciones, las cuales ya son demasiado tarde pues cientos de familias han dejado de recibir su sustento, cuando claramente ya hay consecuencias.

La pregunta queda y es para el Concejo y la Alcaldía de Montería: ¿Por qué se tiene que esperar a que haya una ‘catástrofe’ para analizar los problemas? Y mucho ojo, este no es el único problema que tiene la ciudad, ¿qué pasa por ejemplo con el puente metálico que cada día se mece más? ¿Cuándo se caiga y hayan cientos de muertos se tomarán soluciones definitivas? ¿En realidad así tiene que ser con todo?

Pero bueno, no es común que el mandatario municipal improvise. El más reciente y recordado caso, aunque no tan grave, fue el de las luminarias del estadio Jaraguay, cuando su compromiso con Jaguares de Córdoba se vio cuestionado luego de que se negara la licencia al equipo de jugar en Montería pues se había vencido el plazo para adecuar las instalaciones.

El burgomaestre sabía que había una directriz de asamblea de Dimayor desde el año 2014 que permitía que el equipo jugara en esas condiciones, pero este se vencía en 2017 y durante esos años Marcos Daniel se durmió y decidió pasar el proyecto cuando ya el equipo tenía que buscar otra sede. Claramente también tuvo que ‘prender empujado’, cuando tenía el problema encima, como está pasando con el comercio monteriano.

Mientras que las soluciones llegan y se espera que no sean más ciudadanos sin trabajo, las personas siguen opinando sobre la situación que ha llevado al centro de Montería a una completa desolación comercial. Aquí algunos de los comentarios que se encuentran en redes: