Entre arenas movedizas

Entre arenas movedizas

Los analistas políticos, quizás no lo han advertido, pero no ha sido usual en nuestro país que un Presidente inicie su mandato viajando por todas las regiones del país y participando en toda clase de foros y asambleas gremiales, que le han dejado en realidad muy poco tiempo para concentrarse en definir con sus ministros y consejeros el rumbo de la política que pondrá en marcha durante los próximos cuatro años para buscar las soluciones a la delicada situación que se registra a nivel de nuestra arquitectura institucional.

Este aparente poco diálogo con sus ministros ha generado, sin duda, que su imagen favorable haya descendido dramáticamente, 16 puntos porcentuales, apenas a un mes de haber asumido como mandatario de los colombianos después de marcar un 53% en una encuesta de favorabilidad realizada por la empresa Yanhaas al momento de su posesión.

La explicación de ese descenso se atribuye a la antipática propuesta de reforma tributaria anunciada por el Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla, que plantea ampliar la base gravable para cobijar a los empleados que ganen Un Millón novecientos mil pesos o más y gravar todos los productos de la canasta familiar con el IVA, para luego devolver este dinero a los ciudadanos de los estratos 1 y 2, sin decir bajo qué mecanismos y ahondando la ancestral desconfianza de los colombianos en el gobierno.

Pero también puede atribuirse que se haya aumentado la desfavorable opinión de los colombianos sobre la figura presidencial a las polémicas opiniones de su ministro de defensa sobre el asesinato de líderes sociales y a la propia división interna que se vive en su partido Centro Democrático a raíz de las “pujas” por tener sus propias cuotas de poder en el gobierno.

Todas estas situaciones han puesto al Presidente Iván Duque a caminar como entre arenas movedizas, calculando cada paso que da para no hundirse y saliéndole al paso a las propuestas generadoras de rechazo, como ahora que anunció que su gobierno no presentará al congreso una reforma tributaria sino una ley de financiamiento; y antes cuando se debió mantener al margen de la disputa de sus excompañeros congresistas a propósito de la elección del nuevo Contralor General de la República, para solo citar dos ejemplos.

Sabe además el Presidente Duque que comparte su mandato con una figura que tiene una gran ascendencia no solo en su partido sino ante los colombianos, como es el senador y expresidente Álvaro Uribe Vélez, a quien recurren ministros y congresistas para ponerle quejas de su trato unos y para solicitarle el apoyo a sus aspiraciones, los otros.

Encontrará el Presidente Iván Duque Márquez el sendero para moverse con libertad entre estas arenas movedizas y poner a salvo la independencia que ha proclamado de su gobierno, manteniendo su apoyo a los proyectos orientados a la lucha contra la corrupción, y apuntándole a la formulación de políticas públicas para combatir la inequidad, la falta de empleo y de oportunidades de trabajo, la marginalización de gran parte de las regiones del país que no sienten la presencia del Estado.
Sólo el tiempo nos dará la respuesta, pero por el bien del país nosotros le seguimos apostando a Duque.