Datos curiosos de las posesiones presidenciales en Colombia

Datos curiosos de las posesiones presidenciales en Colombia

El 7 de agosto, por tradición, los colombianos tenemos en la mente el día de la posesión del nuevo Presidente. Sin embargo, este ritual histórico solo se cumple cada cuatro años, por lo menos desde 1888, con algunas contadas excepciones.

Hay que explicar que la Constitución de 1886 no fijó el 7 de agosto como fecha para la posesión de los presidentes. Pero, en el título XXI, Disposiciones Transitorias, el Artículo A señalaba: “El primer periodo presidencial principiará el 7 de agosto del presente año”. Y aquí nació la tradición . Y, seguramente, será una costumbre histórica que se prolongará por muchos años mientras tengamos un régimen presidencial o se reforme la Constitución.

Los historiadores coinciden en que el 7 de agosto es la fiesta patria más importante para los colombianos. Sin embargo, consideran que antes de ser una fecha para destacar la institución presidencial, se debe reconocer que es el día en que nació el Estado colombiano.

Hasta hace unos años, el nuevo mandatario salía del palacio de San Carlos, antigua casa presidencial, hacia el salón Elíptico del Capitolio, donde el Presidente del Congreso le tomaba el juramento de rigor al nuevo mandatario.

En el año 1990 cuando César Gaviria fue elegido como Presidente de la República, las rejas del Capitolio se vieron invadidas de más de doscientas personas que se agolparon, para ver la anticipada posesión del Presidente.

Curiosidades de las posesiones presidenciales:

En las posesiones, a los invitados se les dota de una sombrilla para que se protejan del sol y la lluvia, en la posesión del presidente Juan Manuel Santos, la sombrilla tenía estampadas la paloma de la paz que usó Santos en su reelección.

En la posesión de Mariano Ospina Pérez, el juramento se lo tomó el presidente del Senado, José Jaramillo Giraldo, pero éste pronunció un discurso tan largo que casi se pasa de la fecha. Un delegado del generalísimo Francisco Franco en la posesión, el poeta Eduardo Marquina, para no romper el protocolo, se aguantó de ir al baño durante tan largo lapso.

El presidente más viejo en nuestro país fue Manuel Antonio Sanclemente, quien se posesionó del cargo el 3 de noviembre de 1898, cuando tenía 84 años.

Los altos mandos de las fuerzas militares y la Policía le rindieron honores al presidente Juan Manuel Santos, y al momento de hacer la marcha al que le fue mal y no cogió el paso fue al general Javier Flórez, el jefe del Estado Mayor Conjunto, quien se tropezó y en el momento final de la marcha se colgó y quedó detrás de sus compañeros.

Rafael Núñez fue elegido en cuatro ocasiones, Tomás Cipriano de Mosquera lo fue tres veces, más el periodo de 1861 a 1863 en el que gobernó tras un golpe de estado. Manuel Murillo Toro, Alfonso López Pumarejo y Álvaro Uribe Vélez fueron elegidos en dos ocasiones, mientras que Francisco de Paula Santander y Alberto Lleras Camargo fueron ele­gidos luego de haber ejercido la Presidencia por renuncia o encargo del titular.

La Presidente del Congreso, Dilian Francisca Toro, ocupa el puesto número uno en el top de hechos insólitos, por su error al ponerle a Uribe la banda presidencial al revés. Toro no pudo vencer los nervios de ser la primera mujer en tomar juramento a un Presidente en Colombia y, pese a que había ensayado la ceremonia, terminó tan enredada, que ni la organización del evento pudo disimular el error en la transmisión por televisión. La primera dama, Lina Moreno, fiel a su estilo descomplicado y sencillo, no reparó en el yerro. En cambio, Tomás y Jerónimo, los hijos de la pareja presidencial, pusieron en evidencia a la senadora con sonoras carcajadas que rompieron el protocolo, y la obligaron a corregirlo.

En el año 2002 cuando el presidente Álvaro Uribe Vélez tomara posesión en el Congreso como nuevo Presidente de los colombianos, en la Casa de Nariño explotaron dos granadas de mortero, que dejaron un saldo de cuatro miembros del cuerpo de seguridad heridos; pese al atentado terrorista contra el Palacio de Nariño, la ceremonia de posesión del presidente Álvaro Uribe se desarrolló en calma. Incluso, algunos de los personajes que lo acompañaron creyeron que las explosiones eran parte de la ceremonia.

En la posesión del Presidente Álvaro Uribe, fue la única donde hicieron presencia, cinco mandatarios del extranjero, el de Venezuela, Hugo Chávez; de Argentina, Eduardo Duhalde; de Ecuador; Gustavo Noboa; de Panamá, Mireya Moscoso, y de Honduras, Ricardo Maduro, así como el príncipe de Asturias, don Felipe de Borbón y Grecia.

Los parlamentarios del Polo Democrático aprovecharon el acto de posesión de Uribe para retarlo en pleno juramento. Mientras Uribe permanecía firme para recibir la banda presidencial, los congresistas opositores levantaron afiches con las fotografías de los uniformados y civiles que hacen parte de la lista de secuestrados a los que las Farc quieren incluir en un acuerdo humanitario. Uribe pasó la mirada varias veces por el sector en donde el Polo hacía su protesta, pero no mencionó una sola palabra sobre el tema en su saludo, ni en su discurso.

Uribe estaba en su día, pero la transmisión ignoró casi por completo a los demás asistentes, incluso a los invitados especiales. Para completar, cuando al Presidente le dio por saludar a cada uno de los presentes en el recinto, no había audio que lo acompañara, lo cual hizo de la transmisión un ladrillo.

De los presidentes de otros países que hicieron parte de la ceremonia, el único que entonó el himno fue el presidente de la vecina República de Venezuela, Hugo Chávez, quien además era uno de los presidentes más escoltados de la jornada.