Un juicio para la historia

Un juicio para la historia

El proceso que enfrenta el EXPRESIDENTE ÁLVARO URIBE VÉLEZ en la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA nos pone sin duda frente a una de las coyunturas más difíciles y delicadas de la historia de Colombia, pues no se trata de un juicio más como esos a los que son sometidos ordinariamente nuestros congresistas, por varias e importantes razones.

En primer término porque se trata del primer juicio a un ex presidente en nuestra HISTORIA reciente después del realizado al GENERAL GUSTAVO ROJAS PINILLA, con la diferencia de que en este a Uribe se le juzga en su condición de SENADOR y no de EXPRESIDENTE, por cuanto los hechos que se le imputan presumiblemente sucedieron en el ejercicio de su condición de parlamentario, lo que lo ubica en este escenario procesal.

Segundo, porque el enfrentamiento del expresidente Uribe con la CORTE SUPREMA, que data desde hace años desde su gobierno, hace aparecer este episodio más como un tufo a revancha donde se reclama como trofeo es la CABEZA DE URIBE y no como una acción del Alto Tribunal de aplicar una justicia imparcial y transparente como corresponde a la majestad de su función constitucional.

Una tercera razón que hace de esta una coyuntura delicada es que los reparos esgrimidos en uso de sus derechos por URIBE no se sustentan en su poder político, pues este no lo hace intocable ni estar por encima de la LEY, pues si hubiere cometido delitos tiene que responder y conocedores de la forma como enfrenta el expresidente las adversidades va a darle la cara al PAÍS.

Pero no se puede negar que sobre este llamado de la Corte se cierne un manto de dudas si se tiene en cuenta que nace de una denuncia que el mismo URIBE hace contra el SENADOR IVÁN CEPEDA por el tema de los FALSOS TESTIGOS y que termina con la CORTE EXONERANDO A CEPEDA y compulsando copias para que se investigue al PRESIDENTE URIBE, dando comienzo además a un intrincado y peligroso camino de filtraciones a los medios de comunicación que tienen al PRESIDENTE URIBE al borde de la CÁRCEL.

Hoy se reclama que la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA brinde al Senador Uribe las reales garantías procesales inherentes a los principios constitucionales que rigen nuestro Estado Social de Derecho y no se convierta en la nueva inquisición, LOS TORQUEMADAS MODERNOS, profiriendo fallos determinados por una agenda política llena de odios y para preservar sus propios privilegios que le han generado la imagen de una CORTE donde se han cometido excesos e indignidades, abusando del poder delegado en ellos como los máximos estandartes de la JUSTICIA.

Son muy graves las denuncias del periodista ERNESTO YAMHURE, sobre la organización de un complot criminal liderado por las cabezas del Estado, el PRESIDENTE SANTOS Y EL MAGISTRADO BARCELÓ y por el CONGRESO IVÁN CEPEDA, donde se habla del pago de 5 MILLONES DE DÓLARES para torcer a sus pares y lograr unanimidad para meter a la CÁRCEL al que hasta el 7 de AGOSTO ha sido el JEFE DE LA OPOSICIÓN.

Si este episodio es REAL y no hace parte de la FANTASIOSA MENTE DE YAMHURE, estaríamos en la antesala de una de las atrocidades e injusticias más grandes de nuestra historia REPUBLICANA, porque URIBE, gústele o no a una gran parte de COLOMBIA, es el LÍDER más representativo de este siglo XXI, cuyas ideas tendrán una indiscutible vigencia en las próximas décadas.

Hoy lo mínimo que se le puede pedir a la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, es eso que lo sea de JUSTICIA, que se recobre lo MAJESTUOSO de su nombre y podamos los COLOMBIANOS sentirnos orgullosos de ella. DIOS SALVE LA PATRIA .