La Selección Colombia

La Selección Colombia

En un PAÍS de enormes diferencias y conflictos en los órdenes social, económico y político, que se exacerbaron a propósito de esta prolongada temporada electoral, no hay duda que en los últimos días hemos podido gozar de un remanso de paz, como si de repente nos hubiésemos trasladado a una isla de la Paz, esa isla que nos une, que nos hace olvidar las diferencias es la SELECCIÓN COLOMBIA.

En torno a ella nos llenamos de ilusiones y objetivos comunes y sentimos el mismo dolor, la misma frustración y las mismas alegrías. Nos identificamos geográficamente los del Pacífico con los del Atlántico, o los paisas con los capitalinos, en fin, nuestros jóvenes futbolistas nos unen y son un símbolo para nuestra juventud, creando un clima en donde se van a un lado los odios partidistas y nos abrazamos de alegría igualmente DUQUISTAS Y PETRISTAS, para mencionar los nombres de quienes hoy nos ubican en orillas diferentes.

Pero es el tricolor patrio, el himno nacional, el sombrero vueltiao, la ruana, los carrieles, las alpargatas, todo nos une, la comida y hasta las bebidas se complementan para formar nuestra identidad, una nacionalidad indisoluble.

COLOMBIA es más que sus líderes políticos que avivan la llama de la diferencia y de los odios, porque mientras que hacemos ese alto cada vez que surge una competencia y nos llenamos de orgullo patrio, otros compatriotas mueren simultáneamente en los campos, en los barrios populares, defendiendo sus derechos, reclamando un espacio en la misma PATRIA que amamos todos.

Cuándo entenderemos la lección que nos da la SELECCIÓN de compañerismo, de fraternidad, de unión y de ese amor patrio que debemos sentir para lograr zanjar nuestras diferencias sin matar los sueños de vivir en una COLOMBIA donde quepamos todos.

Definitivamente ser COLOMBIANO ES UN HONOR QUE CUESTA.