Las deudas del Estado con el sector minero de Colombia

Las deudas del Estado con el sector minero de Colombia

Por: Ricardo Gaviria
Presidente de Cerro Matoso

Se ha desarrollado la cuarta versión del Congreso Nacional de Minería en donde los empresarios hemos dejado claramente expuesta la deuda que el Estado tiene con este sector productivo que aporta ingresos, genera empleo y contribuye ampliamente con el desarrollo de las comunidades.

La inseguridad jurídica, la incertidumbre de los inversionistas, la reforma al Sistema Nacional de Regalías, la competitividad amenazada, las cargas tributarias y temas afines fueron la constante del debate en el encuentro nacional de Cartagena.

Cerro Matoso planteó como marco de reflexión que si las tres ramas del poder público no conversan entre sí, no se articulan y no se ejerce el control previsto en la Constitución Política, se afecta directamente la intención inversionista de capitales extranjeros. El apetito del emprendimiento inversor proveniente del exterior se restringe debido a los constantes y sistemáticos cambios de reglas que alteran los presupuestos proyectados.

La rama Judicial está incurriendo en decisiones que van en contravía de las leyes. No puede ser que, como en el caso de Cerro Matoso, sea por una tutela que se ordenen indemnizaciones por “probabilidades” y no hechos comprobados. El precedente es peligroso para todo el sector, los actores productivos confían en los tribunales y si se abren ventanas para generar ciertos beneficios que no están contemplados en la ley, está amenazada toda la industria y nos declaramos en alerta.

Nos preguntamos cuál es el papel de los legisladores en cuanto al control político de sus mismas disposiciones convertidas en leyes y si el sistema que rige las regalías es obsoleto, desactualizado y va en contravía del mismo potencial inversionista. Es urgente iniciar ese recorrido para reformar los términos de esas cargas impositivas.

En nuestro caso, las regalías, en los últimos siete años han variado entre el 7 y 9 por ciento del total de los ingresos, es una cifra muy alta. Para citar solo dos ejemplos, en Indonesia y Australia es del orden del 2%.

La experiencia es que la carga de regalías, cuando el ciclo de precios se va al suelo, tiene un efecto tremendo en la caja. Hay que abrir la discusión sobre las regalías.

Con este panorama, los posibles emprendimientos inversores se van para otros países que ofrecen garantías.
Un tema puntual de gran preocupación es el proceso de pacificación en el que se avanza. Nuestro interrogante es: ¿Se financiará esa desmovilización con más impuestos o regalías de la industria? Esas decisiones del Ejecutivo generan incertidumbre.

Quienes estamos dedicados a la minería ansiamos de parte del gobierno nacional la voluntad férrea de defender este sector productivo y generarle escenarios claros en las condiciones, normas y reglamentaciones. Es necesario redoblar las acciones y los esfuerzos para enfrentar y erradicar a quienes ejercen la extracción criminal de minerales. Eso no es minería y a esa claridad aspiramos. Es perentorio acabar el paradigma de que hablar bien de la minería nos quita popularidad. Hay que poner la Minería Bien Hecha en la agenda pública como un factor indispensable de desarrollo y crecimiento económico.