La ciencia sí puede dar a las mujeres el pene perfecto: Matt McMullen, director de la creación del primer robot sexual para mujeres heterosexuales

La ciencia sí puede dar a las mujeres el pene perfecto: Matt McMullen, director de la creación del primer robot sexual para mujeres heterosexuales

 los robots sexuales son en su mayoría diseñados anatómicamente para mujeres en un mercado que es casi exclusivamente para hombres.

El director de la compañía de tecnología Realbotix, Matt McMullen, anunció que ya es una realidad la satisfacción sexual a mujeres heterosexuales a través de un robot.

Desde hace ya varios años compañías del mundo vienen trabajando en el desarrollo de sexbots o robots que buscan satisfacer el deseo sexual de los humanos, sin embargo es la primera vez que se crea uno para las mujeres heterosexuales.

De acuerdo con el anuncio de la compañía, el nuevo robot usaría la inteligencia artificial y un pene biónico diseñado de manera tal que sea anatómicamente exacto para las vaginas.

“Estamos trabajando en una versión masculina del robot con Inteligencia Artificial”, dijo McMullen al diario Daily Star. “Eventualmente tendremos disponible una plataforma para hombres y mujeres”

El hombre robot, que aún no tiene nombre, tendría penes intercambiables, pelucas y ojos personalizados, igual que su versión femenina, Harmony, una muñeca de Abyss Creations que revolucionó el mercado de las muñecas sexuales porque puede ser programada para contar chistes, ser encantadora y recordar las cosas favoritas de quien haya pagado los 4.000 euros que cuesta.

En el caso de los robots, tanto el masculino como el femenino, la interfaz de la Inteligencia Artificial se localiza en la cabeza del robot, no en su anatomía, así que el reto es hacer que el hombre/bot controle su pene biónico. Su mente artificial o su software estaría programado de manera similar a las otras sexbots: para complacer con personalidades adaptables a las necesidades de su dueña.

Sin embargo, esto ha generado polémica sobre la ética de los sexbots. lo cual se pudo evidenciar en una las encuestas hechas por La Fundación para las Consultas sobre Robótica Responsable (FRR, por sus siglas en inglés). El informe que elaboró, Our Sexual Future With Robots, ahonda en la discusión sobre sexualidad y robótica.

“El verdadero problema no son las muñecas, sino el comercio sexual. Los robots sexuales serán otro tipo de pornografía”, dijo Kathleen Richardson, eticista de robótica de la Universidad de Montfort, quien planteó los siguientes interrogantes:

¿Aceptaría que se comercializaran sexbots con apariencia infantil? Si los robots no pueden sentir amor, ¿las promesas de una compañera o compañero sentimental que hacen las compañías fabricantes sería publicidad falsa?

Por ahora, el hombre/robot que le daría un poco de equilibrio de género al insípido mercado de sexbots está en fase de desarrollo.

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