El gran Juglar

El gran Juglar

Pablo Flórez Camargo (Ciénaga de Oro, Córdoba, 17 de junio de 1926 – Montería, 14 de diciembre de 2011) fue un músico, compositor e intérprete colombiano; sus creaciones han sido plasmadas en numerosas grabaciones propias y de varios intérpretes colombianos. Afirma haber compuesto más de mil canciones. Sus temas más conocidos son La Aventurera y Los Sabores del Porro, los cuales han circulado por todo el continente. Sobresalen también: Juan Almanza, Porro Viejo, Mona Julia, Luna primaveral, Tres Clarinetes, Lloró Pelayo, entre muchas. La Aventurera, por ejemplo, ha sido grabada por Lucho Campillo, Julio Rojas, Oswaldo Rojano, Moisés Angulo, Totó la Momposina e Iván Villazón.

 

 

 

Incursionó con éxito en diversos ritmos, como el Porro, Fandango, Tango, Vals, Pasillo, Ranchera y Bolero, de los cuales ha compuesto más de veinte, de estos cabe mencionar: Feliz Golondrina; Vals: Billete marcado; Tango: Murió mi Madrecita; Fandango: Tres Clarinetes; Pasillo: Rosas de la tarde; Bolero: Ingenio Viejo, la tragedia de Armero y Edita, que fue el primero que escribió en 1946.

 

 

wlgm5236.olimpicoforo.com

 

 
A Flórez le fueron conferidos varios reconocimientos, entre los que destacan: Reconocimiento de la Universidad de Córdoba, Mención de Honor de la Alcaldía de Ciénaga de Oro, Bachiller Honorífico del INEM de Montería, Homenaje Telecaribe, Homenaje en Chinú y Primer premio en Festival de San Pelayo, con el Fandango Tres Clarinetes, Premio Nacional Vida y Obra (2008), otorgado por el Ministerio de Cultura de Colombia, Título Honoris Causa 2009 en Música, otorgado por la Universidad de Córdoba por ser un gran artista del folclor colombiano.
Por otra parte composiciones suyas han sido grabadas e interpretadas por Alfredo Gutiérrez, la Orquesta de Juancho Torres, Totó la Momposina, Miguel Durán, Iván Villazón, Gabriel Romero y María Mulata.

 

 

ftogiomarluciaguerrabonilla.wordpress.com

 

 

El día en que Pablito Flórez me compuso una canción

 

Por: lilang

 
Blogs de tiempo Publicado en: Vallenato Social Club. Apartes Entrevista ( con el Maestro Pablito Flórez hecha por lilang )

 

 
-Maestro, ¿esa es su canción de hoy?

 
“Jaaa -responde con una condescendencia de abuelo-, ya voy por la quinta”.

 
Entonces suelta una estrofa que le hacía falta, devuelve el casete y muestra una canción completa que había venido gestando en su mente a lo largo de las horas más recientes. No se nota dónde empezó el añadido final. Estaba terminada… “Es para los hijos”, dice y es evidente que se refiere a su herencia.

 

 
Tiene dos baúles puestos en el borde de la entrada de su casa de puertas abiertas, llenos de casetes en los que va guardando todo lo que hay en su cabeza.

 
“La gente cree que porque me ve quieto, cree que estoy aquí descansando. No señor, estoy aquí trabajando en lo que más me gusta hacer”.

 

 
Todos los días, el maestro Pablo Flórez toca la guitarra. Por el placer de oírlo ensayar volví la segunda vez. Un día atrás, el autor de ‘Los sabores del porro’ -de los primeros que le pusieron letra a ese ritmo colombiano-, ‘La aventurera’ y ‘Roberto Ruiz’, me había contado su historia. “Bueno, solo una parte -aclaró-, porque la adolorida no me gusta decirla”.

 

 

 
Y pintó el cuadro de “un joven que andaba de pueblo en pueblo con la guitarra bajo el brazo, a veces atravesada en el pecho, cantándole a gente distinta: indios, blancos y negros. Como yo tengo una mezcolanza de razas de toda esa gente, me encantaba mezclarme con ellos”. No precisa una fecha. Pero se sabe que desde los 14 años andaba en la música aprendida del padre, músico de banda, del que heredó el nombre y el gran talento para componer.

 

 

foto el vallenato.net

 
También, que Flórez no solo tocaba la guitarra, sino que al destacarse como diestro percusionista anduvo por todos los pueblos de la costa, por Córdoba y Sucre, acompañando a varias orquestas. Pero ese día, quiso recordar sus correrías con “la finada Lucy González, que con su hermana, ella cantaba. Era la que tocaba ‘El polvorete’, tuvo fama internacional. Gustó mucho en Venezuela”.

 

 

 

-¿Aunque lo llamen el rey del porro?

 
Sí, porque la gente que sabe de eso no está aquí. Aquí me cogían era pa’beber ron conmigo. Íbamos a las parrandas de los grandes compradores y vendedores de ganado. Y les fuimos haciendo sus porros. “Por eso no te preocupes que eso lo paga Roberto Ruiz” -canta-. Era un parrandero Roberto Ruiz. Para todos esos tipos hacíamos piezas. Ellos sacaban el billete y nosotros sacábamos las piezas.

 

 
-Además de ser músico, ¿qué otro oficio realizaba Pablo Flórez?

 
He sido polifacético. He hecho un poco de cosas. Con mi papá fui mecánico. Trabajé en albañilería, haciendo vainas en cemento. Pero el trabajo de músico fue lo que más me gustó, me demoré más, hasta ahora, fíjese, estoy todavía…
-¿Componiendo?

 

 

foto blogs del tiempo

 
Diariamente. Aunque ayer (el día de su cumpleaños), ayer no, porque estaba en una contienda musical con otros amigos. Esas contiendas son variadas, cada quien dice lo que necesita o quiere decir. Es una variedad de pensamientos que se reúne en uno solo. Diría que eso es una parranda.

 
-Debe haber mil historias que contar detrás de sus canciones…

 
Eso sí es difícil.

 

 
-¿Por qué?

 
Porque hay unas que son mentira. Uno se inspira en que el cielo está bajando, que le va a caer encima a uno, cosa que no puede ser. Yo me inspiré en eso para hacer un bolero, Edita. Edita, nombre de mujer. Ese bolero ha caminado mucho, está grabado hasta en Cuba. Los Sabores del Porro también han caminado mucho. Roberto Ruiz y Dímelo en un recuerdo lo grabó la Sonora Matancera.

 

 
-¿Qué recuerda de la época dorada del porro?

 
Muchas cosas recuerdo: las que escondo. La historia de La Aventurera, que decía que me quería, pero no quería a ninguno. El nombre es Ninfa Isabel.

 

 
-¿Por qué se la compuso?

 
Porque nos encontramos de frente. ¿Me ha entendido? Cuando los cuerpos se encuentran de frente, imagínese qué puede ser. Y compuse que hace tiempo salió de mi tierra una mujer aventurera, no se sabe dónde está… se la escribí sin querer, pero queriendo.

 

 

blogs del tiempo .com

 

 
-¿Qué otra aventura guarda en la memoria?

 
Yo viajé a San Andrés Islas, creía que iba a tocar en un grill y no sabía que íbamos a caer en manos del padre Carlos, un cura español. Le dijimos que veníamos a tocar y dijo: Vengan para mostrarles los instrumentos. Y nos mostró un poco de carretillas, baldes, barretones, picos y palas y dijo: “Estos son, porque aquí se va a hacer una carretera.

 

 

Escojan”. Duramos así como cinco meses. Y resulta que cuando vi tocando mal un isleño en la misa, le presté la guitarra y me puse a acompañar a las coristas, a las monjas. Les caí muy bien, se reían de lo que yo hablaba, decían que tenía cara de pícaro… y no se equivocaron. No me gustaba una de ellas, sino toditas… muy simpáticas.

 

 
-¿Y qué dice Marcelina?

 
“Imagínese, trataron de quitármelo”, responde ella con una voz de abuelita dulce que se ríe de su victoria sobre el tiempo.

 

 
-Le hubieran hecho un bien, mija -le dice Pablo, fundador del Cuarteto Orense, en el que ahora tocan dos de sus hijos.

 

 
Poco antes de la despedida, Pablo recuerda que concursó cinco veces en el Festival del Porro en San Pelayo y ganó cinco veces seguidas, pero como no lo dejaron participar otra vez, les dio canciones a otros tres participantes que también ganaron.

 

 
–Ha sido un placer conocerlo…

 
El placer es ambiguo: una parte suya y una parte mía.

 

 

 

 

 

Comentarios

Comentarios